¡Socorro! ¡Socorro! ¡Mi actitud está perdiendo altura! 9 Cuando nos estrellamos por dentro 10 Cuando nos estrellamos por fuera IV. El cambio de actitud






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título¡Socorro! ¡Socorro! ¡Mi actitud está perdiendo altura! 9 Cuando nos estrellamos por dentro 10 Cuando nos estrellamos por fuera IV. El cambio de actitud
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1. Sabe en qué dirección buscar ayuda

A ti, oh Jehová, levantaré mi alma (v. 1).

El humanista mira solamente los recursos humanos disponibles. El cristiano inmediatamente mira a Dios. El hombre de oración sabe que las bendiciones de Dios no son opcionales. Son una necesidad.

2. Sabe en quién confiar

Dios mío, en ti confío; no sea yo avergonzado, no se alegren de mí mis enemigos. Ciertamente ninguno de cuantos esperan en ti será confundido; serán avergonzados los que se rebelan sin causa (vv. 2, 3).

Una actitud de confianza es la clave para la oración efectiva basada en el carácter de Dios. La confianza de las confianzas debe ser la confianza en Dios.

3. Conoce el propósito de la oración

Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; enséñame tus sendas. Encamíname en tu verdad y enséñame; porque tú eres el Dios de mi salvación; en ti he esperado todo el día (vv. 4, 5).

El propósito de la oración es cambiar. Richard Foster, dice:

Orar es cambiar. La oración es la avenida central que utiliza Dios para transformarnos. Si no nos interesa cambiar, abandonaremos la oración como una característica notable de nuestras vidas. Mientras más oramos, más llegamos al corazón de Dios. La oración inicia el proceso de comunicación entre Dios y nosotros. Todas las opciones de la vida caen ante nosotros. En ese punto, o abandonaremos la oración y dejaremos de crecer, o persistiremos en nuestra vida de oración y dejaremos que Él nos cambie. Cualquiera de las dos opciones son dolorosas. No crecer a su semejanza es no disfrutar de su plenitud. Cuando esto sucede, las prioridades del mundo comienzan a desvanecerse.

Cuando oramos pidiéndole a Dios que cambie una situación, casi siempre comienza con nosotros.

4. Conoce la base de la oración

Acuérdate, oh Jehová, de tus piedades y de tus misericordias, que son perpetuas. De los pecados de mi juventud, y de mis rebeliones, no te acuerdes; conforme a tu misericordia acuérdate de mí, por tu bondad, oh Jehová (vv. 6, 7).

El salmista no se acerca a Dios basado en su propia grandeza, sino que viene a Él «conforme a tu misericordia». El cambio de David se basa en lo que Dios es, no en lo que hace.

5. Conoce el futuro de la oración.

Bueno y recto es Jehová; por tanto, Él enseñará a los pecadores el camino. Encaminará a los humildes por el juicio, y enseñará a los mansos su carrera. Todas las sendas de Jehová son misericordia y verdad, para los que guardan su pacto y sus testimonios (vv. 8–10).

El futuro es tan sólido como el carácter de Dios. La fidelidad de Dios se basa en sus atributos, no en tus acciones. Lleva las actitudes equivocadas a Él. Pronuncia la oración de las oraciones de los versículos 4 y 5.

Muéstrame: Pongo mis actitudes bajo tu control
(eso implica las pruebas).

Enséñame: Prepárame para conocer tu verdad
(eso implica enseñanzas).

Encamíname: Guíame y camina conmigo
(eso implica confianza).

Encamíname: no puede venir primero.

No podemos confiar en lo que no conocemos.

No podemos confiar en lo que no hemos probado.

Enséñame: no puede venir primero.

Aprender sin disciplina no puede ser totalmente
efectivo.

Aprender sin experiencia no puede ser
plenamente apreciado.

Muéstrame: debe venir primero.

Hazme conocer. Una vez que se determina la voluntad, el camino es seguro. Una vez que se paga el precio, el camino es despejado. La oración le cambia a usted. Usted cambia sus actitudes.

Fuerza # 3: El Espíritu Santo

Hay cerca de trescientas referencias al Espíritu Santo en el Nuevo Testamento. La palabra con la que está continuamente asociado es «poder». En Juan 16.4–16, Jesús enseña claramente la necesidad del Consolador en nuestras vidas. Los discípulos estaban inseguros sobre su futuro. Jesús les dijo:

Mas os he dicho estas cosas, para que cuando llegue la hora, os acordéis de que ya os lo había dicho. Esto no os lo dije al principio, porque yo estaba con vosotros. Pero ahora voy al que me envió; y ninguno de vosotros me pregunta: ¿A dónde vas? Antes, porque os he dicho estas cosas, tristeza ha llenado vuestro corazón. Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuere, el Consolador no vendría a vosotros; más si me fuere os lo enviaré. Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. De pecado, por cuanto no creen en mí; de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más, y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado. Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar. Pero cuando venga el Espíritu de verdad, Él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. Él me glorificará porque tomará de lo mío, y os lo hará saber. Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber. Todavía un poco y no me veréis; y de nuevo un poco, y me veréis; porque yo voy al Padre.

Jesús dijo que nos convenía que enviara al Consolador. El Espíritu de verdad nos guiará y glorificará a Jesús. En Hechos 1 leemos que nuestro Señor estaba listo para regresar al Padre. A los pocos seguidores que le rodeaban Jesús les dijo estas importantes palabras finales:

Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí. Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días. Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo? Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones que el Padre puso en su sola potestad; pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra (Hechos 1.4–8).

Les prometió poder cuando recibieran el Espíritu Santo. Hasta Pentecostés, los discípulos eran un grupo cuestionable. De los doce originales, Judas se había ido. Santiago y Juan tendrían que ser cuestionados en cuanto a sus motivos y deseos políticos. Tomás, sin duda de Missouri, continuaba dudando. (Fue probablemente el padre de la directiva de la iglesia.) Y tenemos a Pedro, glorioso en un momento, cobarde en otro, declarando verdades y luego negándolas. ¿Cuáles eran sus planes después de la muerte de Cristo? Quería regresar a pescar.

Jesús había pasado tres años con sus discípulos. Le habían escuchado sus enseñanzas, pero necesitaban algo más que enseñanzas. Había hecho muchos milagros delante de ellos, pero estaban frustrados por su inadecuado esfuerzo humano. A petición de ellos, Jesús les enseñó a orar, pero carecían de un verdadero poder en sus vidas. La disciplina del Señor no les había dado la efectividad que necesitaban para comenzar la iglesia primitiva. Jesús sabía lo que necesitaban. Por eso les pidió esperar la llenura del Espíritu Santo en sus vidas.

Esperaron y fueron llenos. ¡Comenzó la iglesia primitiva! Este grupo de creyentes se lanzó adelante en medio de la tormenta. Siete problemas confrontó esta iglesia neotestamentaria del libro de los Hechos. Después de cada obstáculo la iglesia creció y la Palabra de Dios se extendió. Los obstáculos se convirtieron en oportunidades. Las barreras en bendiciones. Los cobardes se hicieron valientes. ¿Por qué? Porque los que estaban en la iglesia estaban llenos del Espíritu Santo.

Usted puede tener ese mismo poder. Cambiar una actitud no es fácil, pero he visto modelarse muchas actitudes por medio de la oración. El siguiente es un caso de estudio de un hombre al que llamaremos Jim. Tiene treinta y tres años de edad y una preparación en leyes. Cuando niño experimentó abuso físico, golpes, maltrato, una mala relación padre-hijo, baja autoestima y patrones religiosos rígidos.

Jim dice: «Vivía en perpetua culpa. Mi temprana conversión a Cristo fue motivada por la culpa. Si algo era agradable, debía ser pecado. A los quince años me alejé de Dios y me fui de la casa. Cuando regresé tuve una genuina experiencia de salvación, pero unos dos años antes vi una luz al final del túnel. Estando en clase en el colegio bíblico, el Espíritu Santo habló a mi corazón. Levanté mi mano y pedí la palabra. Cuando me la concedieron dije: “Profesor, ¿quisiera orar por mí? Mi actitud huele mal”. Toda la clase oró por mí y experimenté una liberación inmediata. Mi actitud ha tenido sus malos momentos de vez en cuando, pero he notado (y lo mismo los que me rodean) un continuo mejoramiento desde entonces. Todavía necesito mejorar, pero voy bien. Gloria a Dios».

Si deseas cambiar, y estás pensando en eso, recuerda que no puedes hacer nada por ti mismo. Primera de Juan 4.4 dice: «Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencidos; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo».

Usted experimentará ese poder vencedor al recordar esto:

FÓRMULA PARA EL ÉXITO ESPIRITUAL

Si quiere angustiarse, mire hacia adentro
Si quiere derrotarse, mire hacia atrás
Si quiere distraerse, mire a su alrededor
Si quiere desmayarse, mire hacia adelante
Si quiere liberarse, ¡mire hacia arriba!
CANALES PARA EL CAMBIO

Repase cada dîa esta cartilla. Esta disenada para:

1. Animarle en su búsqueda de cambio;

2. Dirigirle para que no desperdicie el momento; y

3. Brindarle la informaci6n correcta.

Recuerde: No hay mejoramiento sin cambio.

l. LA DECISIÓN ESTÁ EN USTED

Décision # I: HAGA UNA EVALUACIÖN DE SU ACTI-TUD (Filipenses 2.5) ¿Le agradan a Cristo y me agra-dan a mi mis actitudes?

Decision # 2: ¿ES SU FE MÁS FUERTE QUE SU TE-MOR? (Mateo 21.21). ¿Actúo por fe sobre mis temores?

Décision # 3: ESCRIBA UNA DECLARACIÖN DE PRO-PÓSITO (Filipenses 3.13, 14). (,He escrito, expresado verbalmente y actuado para cambiar mi actitud?

Decision # 4: DETERMINE SI TIENE EL DESEO DE CAMBIAR (Salmo 37.4). El cambio es posible si lo deseo suficientemente. ¿Estoy dispuesto a pagar el precio?

Decision # 5: VIVA DÎA A DÎA (Mateo 6.34). ¿Estoy dejando que los problemas de manana me quiten la fuerza de ahora?

Décision # 6: GAMBIE SUS PATRONES DE PENSA-MIENTO (Filipenses 4.8). Lo que mantiene nuestra atencion détermina nuestra accion. ¿Estoy pensando en lo justo?

Décision # 7; DESARROLLE BUENOS HÁBITOS (Deuteronomio 6.5–9). ¿Insisto en actuar de acuerdo a los hábitos positives para vencer los négatives?

Decision # 8: DECÎDASE SIEMPRE FOR LA ACTITUD CORRECTA (Proverbios 3.31)¿Estoysiempredispuesto a cambiar?

II. LAS OPORTUNIDADES A SU ALREDEDOR

Oportunidad # l: BUSQUE LA COOPERACIÓN DE UN BUEN AMIGO (Deuteronomio 32.30). ¿Me reúno re-gularmente con un amigo que me ayude?

0portunidad # 2: ASOCIESE CON LAS PERSONAS APROPIADAS (Santiago 4.4). ¿Ayudan o estorban mis amigos respecte a mis cambios?

0portunidad # 3; SELECCIONE UN MODELO A SE-GUIR (Filipenses 4.9). ¿Utilizo mi tiempo reuniéndo-me con una persona que admiro?

0portunidad # 4: APRENDA DE SUS EQUIVOCACIO-NES (Juan 8.11). ¿Cuáles de mis ultimas equivocacio-nes me han hecho cambiar?

0portunidad # 5: SEA RECEPTIVO A EXPERIENCIAS EXITOSAS (Lucas 11.1) jA que persona veré ahora, o cuál sera el acontecimiento positivo en el que partici-paré?

III. EL DIOS SOBRE USTED

Fuerza # l: LA PALABRA DE DIOS (2 Timoteo 3.16,17). ¿0btengo diariamente fúerza de la Palabra de Dios?

Fuerza # 2: ORACIÓN (Santiago 5.16). ¿0ro diaria y especificamente por mi actitud?

Fuerza # 3: EL ESPÍRITU SANTO (1 Juan 4.4). ¿Estoy permanentemente lleno del Espfritu Santo?

GUÍA DE ESTUDIO

CAPÍTULO UNO

Es un pájaro…

Es un avión…

No, ¡es una actitud!

1. Imagínese que es un piloto en la cabina de un avión. ¡Prosiga, puede hacerlo! Y sigue volando… ¿En qué mantendrá sus ojos para controlar la conducta del avión? ¿Cómo puede controlar su conducta?
2. Ahora, imagínese sentado en la cabina de su vida. ¿Cuál es el factor que determina su conducta espiritual, mental y física, sin importar el «tiempo» que afronte?
3. Califíquese de acuerdo al patrón de actitud que Pablo da a Jesús. Anótese un cinco si se siente realmente bien en cuanto a esta actitud.

a. Soy altruista.

____0____1____2____3____4____5

b. Soy seguro.

____0____1____2____3____4____5

c. Soy sumiso.

____0____1____2____3____4____5

Si quiere saber cómo lo ven los demás, pida a su esposa o a un amigo que lo califiquen.
4. Según Romanos 12.1, 2, ¿qué debe suceder para que nuestra actitud refleje la voluntad de Dios respecto a nosotros?
5. Piense en alguna situación de su vida que le moleste y afecte su actitud. Use el proceso de alabanza en tres etapas del rey David. Describa cómo se aplica a la situación que vive.

a. La alabanza comienza con la voluntad (Salmos 34.1).

b. La alabanza fluye a las emociones (Salmos 34.2).

c. La alabanza se extiende a los demás (Salmos 34.2, 3).

6. Llene esta prueba de actitud:

Nunca he estado mejor

____Sí ____No

Nunca he estado peor

____Sí ____No

Tengo la «nariz» hacia arriba

____Sí ____No

Tengo la «nariz» hacia abajo

____Sí ____No
CAPÍTULO DOS

La actitud, ¿qué es?

1. Recuerde una ocasión en la que tuvo

• una actitud positiva

• un problema de actitud

Analice el impacto en su familia, iglesia, trabajo y medio ambiente. No es un ejercicio para juzgar, sino un intento para saber el impacto de la actitud.
2. «Es mi personalidad», dice usted. ¿Cómo afecta la personalidad a la actitud hacia los demás? ¿O hacia las distintas situaciones de la vida?
3. ¿Cómo afectan a los demás, las expresiones faciales y el lenguaje corporal? ¿Cómo afectan al que habla?
4. ¿Qué comunican en el hogar las expresiones faciales y el lenguaje corporal? ¿Qué comunican en el trabajo? ¿Qué en las situaciones sociales?
5. ¿Cuál es la conexión entre la obediencia a Cristo y nuestra actitud? (páginas 22–24).
6. ¿En qué situaciones aprendemos a confiar en el Señor por medio de la obediencia? (Utilice el ejemplo de las bodas de Canaán de la página 23.)
7. ¿De qué manera su actitud es la «biblioteca de su pasado?»
CAPÍTULO TRES

La actitud: ¿Por qué es importante?

1. Si ha recibido influencia negativa de la gente, ¿qué indica eso en cuanto a usted?
2. Aunque debería ser obvio, ¿cuál es la principal fuerza que determinará si triunfamos o fracasamos?
3. Señale su respuesta a la pregunta: «¿Cómo siente que le trata el mundo?»

a. Terriblemente

b. Más o menos

c. Bien

d. Excelentemente
4. Si su respuesta es «terriblemente» o «más o menos», ¿estaría de acuerdo o no con la afirmación del autor: «A veces la cárcel del descontento es construida por sus propias manos?» Si no está de acuerdo, indique por qué.
5. ¿Qué aprendemos de la afirmación del apóstol Pablo en Filipenses 3.13, 14? ¿Cómo podemos usarla en nuestras vidas?
6. Como no podemos ajustar la mayoría de las situaciones de la vida a nuestros deseos, ¿qué podemos hacer con ellas? ¿En qué sí tenemos control? (páginas 30 y 31).
7. ¿Cuáles son algunas de las frustrantes, fastidiosas y horribles experiencias que tiene con los demás y que hacen aparecer las actitudes positivas como imposibles?

a. En el hogar:

b. En la carretera:

c. En el trabajo:

d. En la iglesia:
8. ¿Qué papel juega el tener una actitud positiva en esas situaciones para hacer de usted una persona encantadora y triunfadora? (páginas 33–35).
9. Seleccione la persona con la que tenga las mayores dificultades, y busque, durante una semana, oportunidades para decirle cosas positivas y estimulantes todos los días. Evalúe la actitud de esa persona hacia usted después de esa semana.
10. ¿Qué es lo que da a muchos triunfadores ese pequeño margen sobre los demás, aun cuando ellos sean más inteligentes y educados? Describa a alguien de su familia o de su círculo de relaciones que demuestre las cualidades que usted ha enumerado.
11. Vuelva a leer el ejemplo de la esposa que siguió a su esposo a un campo de entrenamiento en el desierto (páginas 38–39). ¿En qué área de su vida puede, como esta mujer, convertir los limones en limonada?

a. Situación de la vida:

b. Lo que necesito hacer es:
12. ¿Qué está comenzando ahora mismo, que necesite este axioma de la página 40: «Nuestra actitud al comenzar una tarea afectará los resultados, más que cualquier otra cosa»? ¿Qué idea clave, que se ajuste a su situación, apareció cuando leyó el comentario y las ilustraciones?
13. «Las máximas, verdades cortas, son joyas que brillan con múltiples facetas. Escriba tres máximas que llamaron su atención cuando leyó la sección bajo el título «Axioma de actitud # 5».

a.

b.

c.

Escríbalas en tarjetas de 3 X 5 pulgadas, añada la situación a la que se aplican, y llévelas con usted a fin de sacarlas, leerlas y dejar que le inspiren nuevamente. Si tiene acceso a una computadora con gráficas, haga sus propios cuadros.
14. ¿Conoce a una persona sin límites (página 46) en su familia, en su iglesia, en su comunidad o en su trabajo? Analice lo que da a esa persona margen sobre los demás. No es demasiado tarde para que sea una persona sin límites. Identifique la limitación que usted se ha impuesto, y de esa observación saque la conclusión de cómo podría llegar a ser una persona sin límites.
15. ¿Por qué ser cristianos no nos da automáticamente una buena actitud? Si Cristo vive en nosotros por medio de su Espíritu Santo, ¿quién es el responsable de nuestras actitudes equivocadas?
16. Para un genuino progreso, escriba las cinco cosas que reflejan una actitud cristiana adecuada (página 49) y luego añada una situación a la que cada actitud debe aplicarse.

a.
b.
c.
d.
e.
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