Libro III alquimia del espíritu humano una guía para la transición hacia la Nueva Era






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títuloLibro III alquimia del espíritu humano una guía para la transición hacia la Nueva Era
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de ustedes tienen la sensación de estar «siendo trabajados» mientras duermen. Algunos de ustedes tendrán sueños metafóricos acerca de manos que les tocan por todas partes, o de criaturas pequeñas que les cuidan durante la noche. Una vez más, se trata de un pro­ceso nuevo que actúa en su favor para aportarle salud en la nueva energía, pero eso también puede crear temor si no es usted cons­ciente de lo que está sucediendo. El principal temor que tienen la mayoría de ustedes es que hay entidades que les atacan durante el sueño. Deben ser conscientes de las diferencias entre la coope­ración de su propia biología y un ataque de una entidad extraña. La diferencia principal es cómo se siente usted respecto de lo que se le está haciendo. Si abriga alguna duda, puede crear la so­lución mediante el procedimiento del que ya he hablado en el pa­sado: 1) practique el sueño lúcido en el que tenga un control total sobre lo que está sucediendo mientras está durmiendo. 2) Si sos­pecha que lo que está sucediendo a su alrededor es inapropiado en su estado de sueño, entonces exija a las entidades inapropiadas que se marchen. Realmente, no aprecian el poder de que dis­ponen para hacerlo así. Es un poder absoluto, y ningún ser astral o de otra dimensión puede continuar si usted no le da el permiso para hacerlo. Una vez que lo haya hecho así, será dejado en paz, de modo que sólo tengan lugar las cosas apropiadas; y si todavía siente los cambios que se producen, entonces puede relajarse y sonreír ante el funcionamiento de su propia biología. 3) Honre y manténgase a la expectativa de que se produzca este proceso.

«¿Y si no puedo dormir debido a esto?», podría preguntar. Aquí nos encontramos con un axioma del Espíritu. Su biología sana siempre recibirá el sueño que necesita, y a menudo le deja­rá despierto si ya no necesita más. Eso quizá sea aburrido para usted, pero es correcto. Hay muchas ocasiones en las que está siendo trabajado, en las que la energía que se le transmite duran­te el trabajo sustituirá a la energía que hubiera recibido a través de varias horas de sueño. En consecuencia, su preocupación por perder el sueño no es válida. De hecho, esa misma preocupación puede causar un verdadero desequilibrio del sueño. Si tiene la sensación de que se pasa las noches sin dormir debido a este tra­bajo, entonces exija en voz alta a su cuerpo que realice el traba­jo durante un período de tiempo más prolongado. Eso le ayudará a relajarse en las sesiones en las que se hace el trabajo, y honra­rá su petición de sentirse como si durmiera más. ¿Empieza a comprender el control que tiene sobre todas estas cosas? A me­nudo, la respuesta ante la salud consiste en hacerse cargo del control sobre sí mismo. Y eso es una subestimación.

Lentamente, su biología inferior se pondrá a la altura de su ca­beza, y los otros chakras se equilibrarán a sí mismos con el mis­mo nivel vibratorio que el superior. En este proceso, debe ser consciente de que lo que llama energía kundalini parecerá real­mente extraño. Esto no es más que otra sensación que será dife­rente de cualquier otra cosa que haya experimentado hasta el mo­mento. Esta energía kundalini es la energía que toca realmente todos los chakras al mismo tiempo. Es también la única energía que se pone en movimiento en respuesta a los otros (incluso aun­que los otros permanezcan estáticos). Eso aparecerá en su vida en forma de inquietud, o de ansiedad de la mente. Hará que deambu­le de un lado a otro, con la sensación de que está a punto de ocu­rrir algo, de modo que será mejor que no se relaje durante mucho tiempo. Pero eso es un desencadenante falso, aunque no sea nada negativo. Es más bien una reacción química muy real. Se está enfrentando con alineamientos completamente nuevos y con senti­mientos también nuevos. Le invitamos a acostumbrarse a esta ole­ada de energía y a reconocerla por lo que es. Para algunos de uste­des, esta oleada de energía puede continuar hasta bien entrado el siglo que viene. Tienen que aprender a relajarse con el nuevo sen­timiento. Se trata simplemente de una nueva vibración entre sus portales biológicos. ¡Eso es lo nuevo normal!
No más oscuridad. Hay otro atributo que experimentan algu­nos de ustedes y que es menor, aunque necesita explicación. La experiencia humana con la visión biológica en la vieja energía es diferente a lo que llegará a ser. Su biología está siendo realmente sintonizada de modo que puedan ver algunos atributos astrales en el futuro. Esto significa que tienen que recibir cambios dentro de sus ojos, las conexiones entre sus ojos y su cerebro, y dentro del mismo cerebro. He aquí los síntomas: muchos de ustedes cierran ahora los ojos en la más completa oscuridad sólo para encontrarse con que hay presente algo rojo, como si todavía hubiera una luz en su habitación. Para aquellos que se han acostumbrado a que todo quede a oscuras cuando cierran los ojos (la vieja forma), ten­drá que haber un período de ajuste y de comprensión acerca de por qué está sucediendo esto. Además de ese sutil tono rojo, quizá experimente también la formación de pautas geométricas. Esto es pura ciencia, y una respuesta absolutamente natural al trabajo que está permitiendo que se haga para equilibrar su biología. Algunos de ustedes comprenderán los atributos geométricos a medida que continúan leyendo los mensajes incluidos en este libro.

Estas cosas, en combinación con las anteriormente mencio­nadas, también tenderán a interponerse en el camino de su sue­ño (como ya se ha descrito). Deben tomar por tanto todo este tema de los cambios biológicos con una visión general pacífica. Le animamos a relajarse con todo lo que está sucediendo, y a honrarlo. En el proceso de honrar algo que no comprenden del todo, se convierten en parte de ello. Esa alianza promueve una conclusión más rápida del trabajo, y también les hace sentirse queridos en el proceso. Eso, claro está, es el tema recurrente del Kryon para la Nueva Era.
Son ustedes el enemigo reacio. ¿Cuántos de ustedes han pen­sado de sí mismos que son el enemigo de alguien? La mayoría de los que han aceptado el mensaje del Kryon, basado en el amor, tratarían de evitar esa clasificación. De hecho, para la ma­yoría de ustedes sucede precisamente lo contrario. Desean al­canzar la tolerancia y la paz de los maestros más exquisitos de la Tierra, y no le desean mal a nadie.

Será decepcionante para ustedes el darse cuenta de que alinear­se con la nueva energía significará trazar una línea de combate respecto de muchas de las organizaciones religiosas humanas que existen en el planeta. Ya hemos hablado en el pasado de la tristeza que rodea el hecho de que tantas de sus religiones basadas en el amor, se caractericen por una doctrina que excluye a todos aque­llos que no crean exactamente de la misma forma que la organiza­ción les pide que crean. Habrá tanto temor alrededor de lo que está ocurriendo en la Tierra, que estas organizaciones les harán culpables de ello, y llegarán a llamarles diablos. La gran ironía es que, para demostrarlo, indicarán las canalizaciones de sus propios profetas. Ustedes, claro está, no tendrán el privilegio de señalar sus propias canalizaciones.

Esas organizaciones no tienen espacio para el cambio; por lo tanto, no pueden aceptar una Tierra sin un mal final, tal como se canalizó en sus libros. Se sientan con actitud complaciente, y es­peran lo peor, y no tienen ninguna tolerancia con cualquiera que tenga el mensaje del Espíritu, que dice que ustedes han cambia­do el planeta con sus propios pensamientos. Incluso las religio­nes más altas basadas en el amor, pertenecientes a su propia cul­tura, no serán capaces de decidir qué hacer con su buena y nueva información, de modo que se revolverán contra ustedes y trata­rán de eliminar su mensaje. El mensaje de estas organizaciones es de temor y, con objeto de salvar su esencia del alma en estos tiempos finales, le dicen que debe ceder su poder a Dios, y serán ellas las que definan a Dios para usted. Entonces sí que estará preparado para el final. ¿Hace eso que usted se sienta bien?

¿Qué puede hacer al respecto? En primer lugar, ni siquiera discuta su doctrina con ellas. Eso es algo que ellas mismas han creado y que pertenece a la conciencia del temor. Su forma de reconciliarlo con el amor será de gran interés, pues habrá atributos de su comportamiento que no encajarán bien con su doctri­na. Si un humano se coloca delante de usted y le dice: «No me gusta tu nariz», dispone usted de varias opciones. Una de ellas consiste en tomarse a pecho la afirmación y defender su nariz. Si lo hace así, habrá sido manipulado por esa persona para en­trar en una discusión, y se habrá unido a la participación en una batalla creada por esa persona. No existe ninguna ley o regla hu­mana en la que se afirme que cada vez que otro humano habla, tiene usted que contestar. La segunda opción, por tanto, consiste en no contestar y continuar con sus cosas como si nada se hu­biera dicho. Si esto le parece muy similar a la advertencia de «presentar la otra mejilla», habrá comprendido una gran ironía de la Nueva Era. Estará utilizando entonces la doctrina del amor de aquel que se enfrente con usted, y de ese modo podrá ganar sus propias victorias individuales.

Segundo: Haga honor al derecho de los demás a creer las co­sas a su propio modo, y sea tolerante con ese modo. No les de­see nunca nada malo en sus mentes, aunque los métodos que empleen con usted le irriten. Recuerde que son totalmente equi­parables con usted, y que todos ustedes ayudaron a planificar los cambios que están causando la disensión. Muchos de ellos pue­den unirse a usted más tarde, cuando sopesen lo que está suce­diendo sobre el planeta, a la luz de la realidad de sus estrechas doctrinas. El amor es la doctrina de la Nueva Era y eso encaja muy bien con los grandes resultados y curaciones que han expe­rimentado en sus encuentros. Muchos terminarán por compren­der que lo único que les separa de ellos es la organización a la que pertenecen, y una información que es antigua y que ya no es válida.

Tercero: No produzcan nunca grandes organizaciones alrede­dor de su trabajo de la Nueva Era. Su mejor trabajo lo hará con muchos individuos, cuyos rostros cambien con frecuencia. Ha­brá un gran movimiento alrededor de muchos de ustedes, a me­dida que descubran sus contratos y se sientan impulsados a estar en áreas diferentes. Eso no se presta bien a constituir organiza­ciones con numerosos asociados, en las que sea deseable una responsabilidad organizativa a largo plazo. Esto es importante: puede usted hacer tanto trabajo sin necesidad de contar con un edificio, como aquellos que cuentan con grandes organizaciones de muchos miembros. Si no tiene un edificio en el que ponga su nombre, se convertirá también en un objetivo muy elusivo para aquellos que deseen utilizar sus poderes económicos y políticos para terminar con las actividades que usted desarrolla.

¡Habrá abundancia para su trabajo! Ya no serán útiles los vie­jos métodos de acumulación y contribución de la comunidad económica. Los nuevos métodos serán mucho más espontáneos. Este es un concepto difícil para aquellos de ustedes que necesi­tan de las instituciones monetarias de la vieja energía y los anti­guos métodos de ingresos para sentirse cómodos. Nuestra adver­tencia en el amor es aceptar voluntariamente que las soluciones a las necesidades económicas estén más cerca de la necesidad real. Se les ofrecerá lo que necesiten en el momento en que surja la necesidad. El Universo es muy abundante, y ustedes forman par­te de este plan. Verán lentamente que muchos de los viejos mé­todos monetarios de la vieja energía fracasan por completo, con gran sorpresa y conmoción para todos aquellos que tienen que sostener grandes edificios y organizaciones.

Aquellos de ustedes que tengan que disponer de edificios para su curación o para su trabajo educativo, deben procurar no llamar la atención. Recuerden, queridos míos, que el estar alertas y cons­cientes no es una doctrina evangelista que invite a los otros a unir­se a ella. El suyo es quizá el sistema de creencias más personal que haya existido jamás en su planeta. Es un verdadero milagro del Espíritu que tantos reciban la misma información y lleguen a las mismas conclusiones sin ningún liderazgo o guía humana para organizar eso. Ni los estadios llenos de gente, ni las presiones de los medios de comunicación en favor del apoyo económico le em­pujarán hacia adelante. Aquellos que quisieran marginarlos como «el diablo» no comprenderán la forma de organización de la Nue­va Era, pues se producirá en un nivel de comunicación que no han visto nunca. Llegará un día en el que podrán reunirse en un lugar para efectuar una meditación mundial, sin necesidad siquiera de que se les envíe una invitación. Esto forma parte de la «nueva vi­sión» que se les está dando.

También habrá aquellos que compartan sus creencias y que rechazarán las buenas noticias de la nueva energía. Se encolerizarán por el hecho de que sus métodos estén siendo cambiados, y no se regocijarán por el hecho de que muchos reciban el poder que ellos tuvieron intuitivamente en la nueva energía (véase la página 100). Esto constituye una verdadera prueba para ellos, pues el mismo hecho de que se les diera visión en la nueva ener­gía debía conducirlos a este tiempo de prueba. Su prueba consis­tirá en rendir las viejas formas ante las nuevas y, en el transcurso de ese proceso, multiplicar su propio poder por diez. Ámelos. Su trabajo representa buena parte de la razón por la que el planeta ha cambiado tanto y con tanta rapidez.

Mientras lee, recuerde que esto está disponible para todos los humanos en todo momento, incluso para aquellos que no creen en ello. Es su derecho de nacimiento como persona soberana que es sobre este planeta. Todos se han ganado la oportunidad de to­mar esta nueva información, y de sopesarla a la luz de lo que está ocurriendo a su alrededor. Algunos la dejarán de lado, y otros no. Esto no es un mensaje destinado a unos pocos elegidos. Es el deseo del Espíritu de que todos los humanos conozcan de estas cosas, para poderlas asumir interiormente y utilizar su intuición para dejarse guiar acerca de la verdad de todo esto. Cuando lo hagan así, esa parte de ellos que es Dios mismo les gritará que se encuentran muy cerca de comprender por qué llegaron aquí. Mu­chos se arrodillarán y llorarán, agradecidos por el descubrimien­to, y seguirán para abrazar la nueva energía con avidez y alegría. Muchos lucharán contra los sentimientos, con la semilla del te­mor de la que he hablado en escritos anteriores (Libros I y II), y se alejarán de todo esto.

Aquellos que se alejen son tan queridos por el Espíritu como aquellos que no lo hagan. Las reglas de este planeta son la elec­ción libre y la no intervención. Llegan aquí por designio, pero sus acciones se encuentran siempre en el ahora, como lo llama­mos nosotros. Siempre hay espontaneidad y sorpresa en lo que hagan los humanos con la información del Espíritu.

Puesto que está leyendo estas palabras, le decimos de nuevo lo siguiente. Querido mío, no es ninguna casualidad que esté aho­ra repasando esta página con la mirada. Le conocemos por su nombre, y hemos colocado ante usted un mensaje de amor pro­cedente del hogar. Sabemos todo aquello por lo que ha tenido que pasar, y lo que está sucediendo ahora mismo en su vida. Hay entidades que le aman, que han estado con usted durante toda la vida, y que miran por encima de su hombro mientras lee. Esas entidades son a menudo sus mejores amigos, a pesar de lo cual eso permanece oculto para usted mientras se encuentra en el pla­neta. Se alegran en este preciso momento, pues está usted leyen­do un mensaje que trata de ellas y de usted mismo. Anhelan que usted las reconozca, y que empiece a aprender acerca de la duali­dad que impide que se vean los unos a los otros en la dimensión en la que vive. Anhelan que reconozca usted quién es en reali­dad, y que inicie finalmente el proceso por el que llegó aquí.

Hay un gran honor ante sus ojos, pues esas entidades están completamente a su servicio. Tampoco hay juicio, pues son ver­daderamente de la consciencia del Espíritu, como lo fue usted antes de llegar aquí. ¿Les comunica alguna vez su amor por ellas? ¿Intenta recordar alguna vez quiénes son? ¿Le resulta demasiado extraño o insólito imaginar tal cosa? Hasta el más escéptico de ustedes es honrado por estar en la Tierra durante este tiempo. No venimos para emitir un juicio sobre ustedes, sino para servir a su planeta con información acerca de lo que se encuentra ante uste­des en esta Nueva Era de amor y ciencia. En el proceso de ofre­cer ese honor, debemos hablarles muchas veces del amor que tie­ne el Espíritu por ustedes. Les resulta incomprensible imaginar la profundidad de este amor. Han cambiado el tejido mismo del Universo, y aquello que les impide darse cuenta de ello es preci­samente aquello por lo que son honrados. El trabajo que están haciendo es extraordinario, visto desde cualquier lugar del Uni­verso. Todos conocemos su camino, y permanecemos sumidos en el respeto.

Son ustedes queridos muy tiernamente.
Kryon

2. Cuestiones sobre la alquimia humana


Del escritor
Seguimos una vez más el formato de pregunta y respuesta pero, en esta ocasión, casi todas las preguntas proceden de los lectores y de quienes asistieron a seminarios. Allí donde ha sido posible, he pedido permiso para utilizar cartas y comentarios, dándoles el debido crédito. A veces no he podido ponerme en contacto con quienes han contribuido con sus pensamientos, así que en esos ca­sos sólo utilizo las iniciales. En algunos casos, las preguntas han procedido de un seminario en directo, y el nombre y el rostro ya hace tiempo que han desaparecido de mi memoria, pero se man­tiene la ardiente pregunta planteada. En otras ocasiones, no pude contestar a las preguntas en mi estado de sabiduría del momento, así que se las planteé alegremente a Kryon, con un suspiro de alivio.
Pregunta: ¿Cómo se diferencian, si es que se diferencian, los oyentes y lectores del Kryon de los miles de millones de almas que habitan actualmente el planeta? ¿Somos curadores y maes­tros en virtud de ser simplemente como hermanos y hermanas mayores de la misma familia, o en virtud quizá de ser la parte de servicio que está en período de aprendizaje y que pertenece a un equipo procedente de otra parte? En cualquier caso, ¿puede hablar más acerca de las diferencias entre el proceso de curación y rejuvenecimiento de nosotros mismos, y el proceso de cura­ción y rejuvenecimiento del mundo?

Greg Ehmka

Akron, Nueva York
Respuesta: En su pregunta hay dos partes, pero la primera muestra una gran sabiduría en su contexto. Aquellos de ustedes que leen ahora mismo las palabras de Kryon forman un grupo especial, pero no un grupo kármico. Su grupo se compone por aquellos que han pasado a través de la mayor parte del karma de los siglos, para acabar en este momento, con la mejor compren­sión de la realidad de quiénes son verdaderamente. No es por tanto ninguna casualidad que muchos de ustedes se hayan dado cuenta de su importancia para el planeta, y para aquellos que les rodean, y se hayan hecho altruistas. Muchos de ustedes son sana­dores y facilitadores, que abordan las preocupaciones que angus­tian a sus semejantes. Todos ustedes son conscientes del Espíritu, de una forma que los demás no lo son. En consecuencia, y den­tro de la escuela de la Tierra, se encuentran en los grados supe­riores, puesto que ya han cumplido con sus deberes. Pertenecer a estos grados superiores no significa que tengan una mayor visi­bilidad o fama planetaria, sino más bien que disponen de mayor comprensión y sabiduría. Serán de los primeros en aceptar los nuevos dones, puesto que se hallan en la posición adecuada para comprender lo que se les está ofreciendo, y para ver los numero­sos cambios que están sobre ustedes y a su alrededor.

La igualdad de los humanos sobre la Tierra es real; sin em­bargo, miran a su alrededor y, evidentemente, ven a unos con menos y a otros con más. También ven a aquellos con oportuni­dad y aquellos otros que no la tienen. Resulta difícil para ustedes ver a aquellos que parecen haber nacido por casualidad en la guerra o la violencia. Y, sin embargo, les decimos que todos los humanos han sido creados iguales. La igualdad se relaciona con sus oportunidades de contrato y con las ventanas de acción de su tiempo. En otras palabras, la igualdad se relaciona con lo que han hecho con ella en el transcurso del tiempo. Al ver a una per­sona en un país asolado por la guerra, están viendo a una entidad con períodos de vida de capas kármicas (como ustedes mismos). También están viendo un plan de período de aprendizaje que ellos mismos han creado para su propio camino. En consecuen­cia, la igualdad de los humanos sobre la Tierra es una visión ge­neral a largo plazo, y no un «atributo de una sola vida». Aquellos de ustedes que son sanadores y metafísicos son los que han pro­ducido mucho de lo que tienen los otros, pero se han movido con mayor rapidez a través de sus ventanas de oportunidad y se han graduado con éxito en un período de aprendizaje tras otro.

Su grupo, por tanto, no tiene una herencia que sea diferente a la de los demás, ni forman parte de un grupo de élite que haya sido situado ahí para un propósito. Aquí es donde interviene el honor del Espíritu. Todos comienzan con la misma superposi­ción de potencial de contrato. Ustedes han sido los que se han movido con mayor rapidez, pero proceden de la misma semilla que todo el resto.

La segunda parte de su pregunta es interesante. Desea saber las diferencias entre curarse a sí mismos y curar al planeta. No hay diferencia alguna. Lo uno creará lo otro. Debe comprender que no dispone de alternativa entre estos dos objetivos. Si decide dejar de lado el trabajo sobre sí mismo y concentrarse en el planeta, fraca­sará. Pero al concentrarse en sí mismo, la curación del planeta será automática y se producirá simultáneamente. Aunque mire a su al­rededor y vea lo mucho que todavía queda por hacer físicamente en la Tierra, le decimos que su autodescubrimiento y su propio trabajo interior producirá estos cambios planetarios. ¿Por qué? Debido a lo que el Kryon les ha estado diciendo desde el principio de estos mensajes: la Tierra son ustedes. Responderá a su trabajo del mismo modo que una parte de su cuerpo responde a su estado general de salud. A medida que mejore y acepte los dones del Es­píritu en la nueva energía, se les ofrecerá una gran comprensión respecto de las nuevas formas físicas de poner en práctica la lim­pieza planetaria y la coexistencia pacífica. La prueba de esto es lo que ha ocurrido en los últimos 50 años. A medida que hicieron el trabajo consigo mismos, la Tierra se hizo más pacífica, y se des­pertó una gran consciencia política y ambiental. Derribaron go­biernos con su trabajo interior, e hicieron que millones fueran conscientes de los temas ambientales, como no se había visto hasta entonces. Todo esto comenzó en los corazones y las mentes de humanos que caminaron de un modo consistente a través de su karma y que se acercaron más al cumplimiento de sus contratos. ¿Se da cuenta de cómo se relaciona todo esto?

La próxima vez que se sienta egoísta cuando el Espíritu le pida que trabaje sólo consigo mismo, piense en esto y comprenda la visión general acerca de cómo su trabajo afecta al conjunto. Su contribución individual no es sólo una entre muchas; cada uno de ustedes es como un pilar en un vasto proyecto de construc­ción de un edificio. Cuanto mayor sea el número de ustedes que efectúan cambios personales, más fuerte será el apoyo que ofre­cen a la construcción del edificio.
Pregunta: (Hablando con Lee) Honro su trabajo por el Kryon, y deseo creerlo todo, pero no puedo evitar el sentir que es como una especie de enfoque de «Polyana» ante un problema comple­jo. Al mirar a mi alrededor, en mi ciudad de Los Ángeles, no ob­servo este aumento de la consciencia del que habla. De hecho, lo único que veo es cólera y violencia. ¿Cómo puede coexistir esto con todo aquello de lo que usted habla? Las palabras de Kryon no parecen encajar con la realidad de lo que observo a mi alre­dedor.

Asistente a un seminario

Sedona, Arizona
Respuesta: Esta pregunta está muy relacionada con la ante­rior, y es la razón por la que le he pedido a mi socio (Lee) que la coloque aquí. Cuando la Tierra fue medida en la Convergen­cia Armónica y se descubrió que había alcanzado una vibración elevada, y que estaba preparada para un futuro muy diferente al imaginado, eso no significó que todo el mundo fuera a sentirse repentinamente feliz y curado. La propia medición fue una indi­cación vibratoria del cumplimiento del contrato, y de su poten­cial futuro debido a ello. En consecuencia, se les calificó como fértiles para el cambio de grado, sin haberse llegado a graduar todavía.

Eso marcó realmente el inicio de un cambio masivo para la humanidad, un cambio que intensificaría verdaderamente la cólera de muchos, en contraposición a la maduración. Al llamarlos «guerreros de la luz», ¿comprenden ahora que eso supone em­prender algún tipo de batalla? En este caso, la batalla se produce entre la iluminación de la nueva energía y la tozudez de la vieja. Es la lucha de muchos individuos de la vieja energía por entrar en el paradigma de la nueva energía, dando patadas y gritando, llenos de temor. La batalla, por tanto, es de automejora indivi­dual, o de autonegación individual, y esta última parecería ser el camino humano más lógico a seguir.

En consecuencia, al mirar a su alrededor observa un contras­te todavía mayor que antes de oscuridad y de luz, en lugar de observar una mejora. Ese es el mismo atributo que será respon­sable de resituar a algunos de ustedes. Habrá muchos que, senci­llamente, no serán capaces de existir en un ámbito de baja vibra­ción de energía, y que vivirán junto con aquellos que elijan activamente no formar parte del cambio. Es importante, sin em­bargo, que ninguno de ustedes abrigue la sensación de que tie­nen que unirse en comunidades de consciencia iluminada. Eso sólo es un concepto de la vieja energía y no funcionará. Pruebe a hacerlo y descubrirá por qué. Su tarea consiste en llevar su propia pieza de Dios al ámbito que mejor encaje con usted, y convivir normalmente con quienes le rodean y que también es­tán preparados para el cambio. Esa es una de las razones del im­plante, pues les proporciona la armadura para realizar esa tarea, en la que podrán coexistir con aquellos que necesitan ver cómo funciona su vida. Lo mismo que sucede con el ejemplo del pozo de alquitrán (Libro II de Kryon), debe permanecer absolutamen­te en la corriente principal de la cultura humana para poder ganar esta batalla. Los otros deben ver lo que tiene, para que puedan reconocer la misma energía dentro de ellos. En consecuencia, el catalizador para que ellos cambien..., ¡es usted!

No se tardará mucho en cambiar todo un ámbito. Incluso los ámbitos más oscuros y violentos de sus ciudades se pueden cambiar gracias sólo a un puñado de humanos iluminados. En lugar de moverse, muchos de ustedes se encontrarán en un cami­no que les invita a permanecer y cambiar los ámbitos que les ro­dean. Esto es similar a los mecanismos de aquellos sanadores que eligen quedarse en un lugar durante una epidemia. Mientras que los otros se alejan prudentemente para no sufrir, los sanado­res que se quedan no sólo no se ven infectados, sino que curan a muchos y a menudo logran controlar por completo la epidemia. ¿Cuál de ellos es usted?, se preguntará. ¿El que debe seguir su camino y moverse a otro ámbito, o el que debe quedarse y curar el ámbito en el que se encuentra? Se trata de decisiones que us­tedes tomarán con serenidad e intuitivamente, sin grandes dra­matismos. Hemos dicho a menudo que su camino es un «lugar dulce». Es el lugar donde se realiza su pasión por su contrato. ¡Eso debería ser evidente para usted!

¿Está mirando quizá a su alrededor para buscar pruebas de que el mundo está cambiando, antes de aceptar esta información? Si es así, será un observador durante mucho tiempo. Sin embar­go, si reconoce ahora su participación en todo ello, su trabajo producirá realmente el mismo cambio que está esperando obser­var. Forma parte de la naturaleza humana el que, dentro de un grupo de trabajadores que descansa, tendrá que haber uno que se levante y empiece a trabajar para que le sigan todos los demás; si no fuera así, todos se quedarían descansando siempre. Es usted por tanto el catalizador del mismo cambio que intenta observar. Nunca ocurrirá nada a su alrededor si antes no ha cambiado us­ted primero. Sienta la información intuitivamente. No espere a que sean los otros los que empiecen primero. El Espíritu se sien­te excitado acerca de sus potenciales. Aunque esperamos que re­alicen el trabajo, les estamos ofreciendo las herramientas para realizarlo.
Pregunta: La gente comprende bien lo que significa elegir, y tener buenas razones para hacer esa elección. El vivir en la nue­va energía, ¿se puede simplificar diciendo que uno hace esas elecciones por razones de amor, contrapuestas a razones de te­mor? Si es así, y puesto que el individuo en evolución aprenderá en cualquier caso, ¿cuáles son las consecuencias prácticas de se­guir cualquiera de los dos caminos?

Greg Ehmka

Akron, Nueva York
Respuesta: Uno de los atributos de la nueva energía será la ausencia de toma de decisiones basadas en el temor. De todas las facetas de la Nueva Era, esta será una de las más universales. Con la clase de autoconsciencia que reconoce el fragmento de Dios que hay en cada ser humano, las razones para hacer cosas se basarán en una forma completamente nueva de pensar. El amor es la fuerza impulsora de la vida, de la toma de decisiones, del trabajo y del ser en la vida humana de la Nueva Era. La con­ciencia de la responsabilidad es el apoyo que se encuentra tras la lógica de todo esto. Hubo un tiempo en que los exploradores te­mieron caerse por el borde de la Tierra, a medida que avanzaban por zonas inexploradas. Fue un temor lógico debido a lo que ob­servaban, y a su ignorancia acerca de cómo funcionaban las co­sas en aquellos viejos tiempos. Ahora, ningún explorador expe­rimenta ese temor. ¿Por qué? Porque se ha demostrado la verdad acerca de cómo funcionan las cosas; las pruebas han sido con­firmadas una y otra vez. Lo mismo sucede con el camino de la Nueva Era. Una vez conocida la verdad y confirmado el camino a seguir, el temor dejará de jugar un papel en la vida cotidiana para el humano de la Nueva Era. ¡Y esa es precisamente la al­quimia del espíritu humano! El proceso de la alquimia consiste en pasar del temor al amor.

Resulta fácil responder a la última parte de la pregunta. Las decisiones basadas en el temor traerán consigo pobres resultados en la nueva energía..., una y otra vez. Las decisiones basadas en el amor elevarán a la persona hacia nuevos ámbitos de descubri­miento. En consecuencia, el humano en evolución (que asume la responsabilidad por todo aquello que le sucede) puede intentar ambas cosas, pero al no tardar mucho los resultados hablarán por sí mismos, y se descartarán así las decisiones basadas en el te­mor. He hablado muchas veces acerca de los nuevos dones del Espíritu para ustedes. El implante no es más que uno de ellos. Otros son el conocimiento de cómo funcionan las cosas y la co-creación. Estos dos dones, por sí solos, son capaces de cambiar drásticamente y para siempre una vida humana. La intención es la clave, y el sentido de lo apropiado es el permiso. Así, muchos de ustedes están preparados para llevar una clase de vida diferente, libres del temor y de la preocupación. Estamos literalmente sentados ante sus pies, rogándoles que levanten la mirada de las cosas negativas que les mantienen pegados al pasado, y que con­sideren esta nueva información. Sopésenla a la luz de lo que sientan. Compruébenla con su consciencia interior. Vean si re­suena en sus almas. Acepten el desafío de que pueden estar equi­vocados si la ignoran. Si es usted una persona espiritual, pídale a Dios que le muestre la respuesta. Luego, elija por sí mismo.
Kryon

Del escritor..., de nuevo
Durante la realización del trabajo de Kryon he conocido a mu­chos y maravillosos metafísicos profesionales que publican. Uno de los puntos álgidos más absolutos de mi camino fue conocer a Krysta Gibson, la editora de The New Times, en Seattle. Fueron las palabras de Krysta las que aparecieron en la contracubierta del libro de Kryon, No piense como un humano, publicado en agosto de 1994.

The New Times es una de esas publicaciones creada a partir del corazón, y es producida por un pequeño grupo de empleados entregados a su trabajo, que están ahí sin que importe la hora del día, para sacar la publicación a tiempo, bajo la dirección de Krys­ta. Siempre me he sentido impresionado por el hecho de que cada publicación del The New Times trate de producir un cambio en la gente, no sólo para publicar noticias acerca de las personali­dades y actividades de la Nueva Era. Cuando se está con Krysta, no le cabe a uno la menor duda de que ella se encuentra exacta­mente allí donde su contrato dice que debería estar, y no se pue­de evitar sino honrarla por esta búsqueda para editar una publica­ción de tal calidad, capaz de cambiar las vidas con cada número. La responsabilidad de eso no se pierde en ella, y juega un papel importante en sus decisiones acerca de qué publicar y qué no pu­blicar en las páginas del The New Times.

En enero de 1995 leí su comentario editorial, que llamó mi atención gracias a su título: «Cómo manejar los cambios pro­nosticados sobre la Tierra». Puesto que en este libro se incluyen muchas cartas y preguntas enviadas por lectores de todo el mun­do, me siento cómodo al incluir este artículo completo. Aunque al principio parece tratar el tema de los cambios de la Tierra y las predicciones acerca de los mismos, trata en el fondo de la al­quimia del espíritu humano. Me pareció refrescante ver estos conceptos presentados a miles de lectores, al margen de toda ca­nalización, y por parte de una profesional de la industria. Eso hizo que me diera cuenta de que los mensajes de Kryon se ha­llan en concordancia con otros que se ofrecen en lugares desta­cados, y que son responsables de dirigir nuestro movimiento de la Nueva Era.


ENERO 1995 Vol. 10 N.º8 CAMBIANDO Y ENRIQUECIENDO LA VIDA DESDE 1985


Cómo manejar los cambios pronosticados sobre la Tierra
Imagine la vida sin temor. Imagine la sen­sación de vivir con total confianza y fe, sin dudar nunca de que, en último término, siempre ocurrirá lo me­jor, tanto a usted como a las personas a las que ama. Esa clase de vida es posible, aunque no sucederá sin in­tención y devo­ción al propio propósito.

La mayoría de nosotros vivimos la vida enraizados en el temor. Tememos no tener lo que necesitamos: amor, segu­ridad, dinero, amigos, trabajo, éxito, es­tatus, conocimiento. La mayoría de las decisiones que toma la gente se basan en el temor. El problema de utilizar el temor como base de nuestros fun­damen­tos es que el temor no tiene sustancia al­guna, no puede elevarnos tal como es­pe­ramos. Una vida vivida en el temor es una vida estéril.

Una de las primeras cosas de las que se me habló cuando empecé a rela­cionarme con la comunidad metafísica fue de los «próximos cambios de la Tie­rra». De importancia espe­cial fue el cam­bio planetario. Se suponía que la Tierra iba a cambiar sobre su eje, ponién­dolo todo patas arriba, en algún momento de la década de 1980. En aquella época hubo un pequeño grupo de gente que organizó talleres acerca de cómo prepa­rarse para este aconte­cimiento, mien­tras que otros se trasladaron a regiones geográficas que se suponía eran más seguras que el resto del país. Seattle esta­ba destinada a quedar hundida en el fon­do del océano. Las gentes que vivían en la zona oriental de Washington se ale­grarían ante la perspectiva de contar con propiedades que, de repente, se encon­trarían a la orilla del mar.

A lo largo de los años, han apareci­do y desaparecido diversas y atrevidas prediccio­nes, pero sigue existiendo un enfoque con­sistente sobre los desastres planetarios. Con buena parte de esa in­formación ocupando ahora un tiempo de máxima audiencia en programas de televisión como Profecías anti­guas, son muchos los que viven sus vidas sumidos en un temor terminal. La gente no sólo experimenta temor por sí misma, sino también por sus hijos. ¿Qué ocurrirá si se produce un desastre?, se preguntan. ¿Existe alguna parte donde puedan sen­tirse seguros? ¿Pueden hacer algo para impedir que las predicciones se con­viertan en realidad?

El temor es una cosa extraña. Exis­tió originalmente como un instrumento de ad­vertencia, para mantenernos segu­ros. No obstante, cuando está presente de un modo continuado, cierra el corazón y nubla la mente. Si nos encontramos en un estado constante de temor, somos in­capaces de pensar o sentir con claridad. No podemos empezar a vivir con todo nuestro potencial si sentimos constante­mente el temor de ser heridos, resultar muertos o vernos abandona­dos.

En diversos momentos, la gente me ha preguntado qué pienso de los cam­bios y cuáles son mis planes. Yo obser­vo el planeta y veo que se encuentra y se ha encontrado en un estado de de­sorganización desde hace ahora algún tiempo. Los cambios de la Tierra no se están produciendo, sino que ya se han producido. El planeta ha experimenta­do cam­bios desbaratadores desde hace eones, y lo más probable es que conti­núe así. ¿Me en­contraré en el camino de un terremoto, una inundación o una erupción volcánica? ¿Se encontrará us­ted? No lo sé. Quizá sí. Quizá no. Pero eso, en el fondo, no importa.

«¿Qué quiere decir con eso de que no importa? ¿Quiere decir que si supie­ra que se encuentra en el camino de un tornado, no haría algo para evitarlo? ¿No querría saberlo para protegerse a sí mis­ma, a su propiedad y a sus seres Queri­dos?»

Lo que importa es que vivamos a partir de nuestro centro. Lo que importa es que hayamos hecho nuestro trabajo interno y nuestra limpieza, y que man­tengamos una relación íntima con lo di­vino, sea cual fuere la forma que eso pueda tener para cada uno de nosotros. Si tenemos las cosas relativamente claras y estamos en contacto con la esencia di­vina de la vida, ¿qué hay que temer? Es­taremos en el lugar adecuado y en el momento correcto, y si eso supone ha­llarse en medio de un terremoto, pues que así sea.

Si se produce un terremoto y me en­cuentro en medio, habrá una razón para que yo esté ahí, y mi trabajo consistirá en hacer aquello que se requiera de mí. Si tengo que hacer mi transición de una manera tan dra­mática, pues la haré así.

Todo temor procede del temor a la muerte. La gente teme el desastre porque teme morir. Es algo instintivo para nosotros el desear vivir, pero la verdad es que todos no­sotros cambiaremos al­gún día nuestra forma física. Incluso aquellos que tienen la intención de as­cender con su cuerpo actual tendrán que pasar a través de alguna clase de muerte, porque se producirá una gran transi­ción desde una forma de vida a otra. Vivir su­midos en el temor a los cambios, de la Tierra o cualesquiera otros, hace que nos distraiga­mos respecto de nuestro verda­dero propósito de estar en la Tierra en estos momentos.

¿Cómo manejar los cambios? Si eso le hace sentirse mejor, tome las medidas físicas necesarias para procurarse la for­ma de segu­ridad y comodidad más ele­vada que pueda. Tenga a su disposición agua y alimentos sufi­cientes. Asegúrese de que su hogar se halla suficientemen­te abastecido como para afron­tar condi­ciones de emergencia. Luego, olví­dese de eso y continúe con su vida.

¿Se le ha ocurrido pensar que quizá los cambios de la Tierra no le afecten? ¿Que se puede pasar años y años preo­cupado, sin vivir plenamente, y que lue­go las cosas pasa­rán a su lado sin afec­tarle? ¿No le parecería estúpido haber perdido tantos y tan buenos años que podría haber empleado con creati­vidad, fomentando su propia evolución como persona?

Otro pensamiento sobre el que re­flexio­nar es que quizá las predicciones estén equi­vocadas. Quizá las circunstan­cias hayan cambiado lo suficiente como para que los cambios pronosticados no lleguen a produ­cirse nunca. Eso es, ciertamente, lo que se ha dicho en los materiales del Kryon. Kryon afirma que la consciencia del planeta ha cambiado tanto que los principales desastres que nos estaban reservados no se van a pro­ducir. La mayoría de los temores son ge­nera­dos por predicciones que ya están desfasa­das.

Cada siglo ha tenido sus propias predic­ciones de condena y oscuridad. Algunas de ellas ocurren, y otras no. Pero vivir la vida basándose en un «Qui­zá» supone un triste despilfarro de po­tencial humano.

Hay una forma de vivir sin temor. Esa forma se encuentra en momentos de oración y meditación. Al centrar nuestros pensa­mientos y energías sobre la divinidad que hay en la vida, y em­pezar a sentir su omnipresen­cia, el te­mor se desvanece. Cuando sabemos y sentimos realmente que todo, incluidos no­sotros mismos, somos una expresión de Dios y de la divinidad, ¿de qué he­mos de tener miedo?

A mucha gente parece que le gusta tener mucho drama en su vida. Se sien­ten infelices y aburridos si experimentan una abrumadora sensación de paz. La vida vivida sobre el filo, con muchas al­teraciones, caos e incertidum­bres hace que se sientan vivos y reales. Incluso esas gentes pueden aprender, sin embargo, a experimentar lo divino que existe en los culebrones de la vida. Si así lo eligen, pueden tener su excitación sin necesidad de dar paso al terror.

En lugar de pasarse el tiempo y de­dicar su energía a centrarse en los «quizás» de la vida, empiece por centrar la atención en el aquí y el ahora. ¿En quién quiere convertirse hoy? ¿Qué va a hacer? ¿Cómo puede contri­buir a la paz plane­taria dentro de su vida coti­diana? ¿Ha dispuesto de tiempo para efec­tuar una introspección, para centrarse y tener una experiencia personal de lo divino? ¿Hay personas o situaciones que necesita producir para seguir adelante con su vida? ¿Hay al­guna cosa o condición que puede crear hoy capaz de aliviar el su­frimiento o producir la alegría de alguna otra persona?

Conozca sus temores pasando tiem­po con ellos, descubriendo aquello que desean decirle o enseñarle. La mayoría de los temo­res sólo necesitan ser reconocidos como tales para que dejen de atenazarle. Otros, en cam­bio, exigen un poco más de atención. Algunos necesi­tan dar el tostón hasta que aprenda­mos la lección que tengamos que aprender de ellos. Que yo sepa, no hay ninguna cir­cunstancia en que el temor tenga que dirigir la propia vida, o en la que se le tenga que otor­gar el pleno dominio que algunas personas desean otorgarle.

Si teme el desastre, si teme a la po­breza, si teme a la muerte, lo mejor que puede hacer es empezar a vivir su vida plenamente. Cuando la vida se vive con fe y amor, no queda espacio para las du­das y los temores mantenidos de modo consistente. Si se pre­sentaran circuns­tancias incómodas, será guiado en aquellas acciones que tenga que emprender, hacia dónde ir, qué ver. Cuaquier tipo de ansiedad no será más que una invita­da transitoria, y no una compañera per­ma­nente.

Una gran resolución a tomar como pro­pósito de primero de año sería el vi­vir el pre­sente con la intención cons­ciente de amar y honrar a todos y a todo lo que nos rodea, así como amarnos y honrarnos a nosotros mis­mos. Esa clase de vida sería de alegría y paz, sin que importara lo que pudiera suceder en el mundo exterior. ¿Se le ocurre alguna forma mejor de vivir?
Krysta Gyson, PO Box 51186. SeattIe WA 98115-1186


3. Tres canalizaciones de Kryon en directo acerca del humano de la Nueva Era
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