| Naciones Unidas
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| DP/2012/26–DP/FPA/2012/18
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| Junta Ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, del Fondo de Población de las Naciones Unidas y de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos
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| Distr. general
18 de julio de 2012
Español
Original: inglés
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Segundo período ordinario de sesiones de 2012Nueva York, 4 a 10 de septiembre de 2012 Tema 8 del programa provisional Seguimiento de la reunión de la Junta de Coordinación del ONUSIDA Informe sobre la aplicación de las decisiones y recomendaciones de la Junta de Coordinación del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA Resumen
| El presente informe trata de la aplicación de las decisiones y recomendaciones de la Junta de Coordinación del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA. El informe se centra en la aplicación de las decisiones de la 29ª reunión de la Junta de Coordinación, celebrada en diciembre de 2011, así como en los planes para el seguimiento de las decisiones de la 30ª reunión, celebrada en junio de 2012. El informe también destaca las contribuciones del PNUD y el UNFPA para responder al VIH.
| Elementos de una decisión
| La Junta Ejecutiva tal vez desee tomar nota del informe.
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|  Índice
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| Página
| Contexto
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| Decisiones y recomendaciones de la Junta de Coordinación del ONUSIDA
| 4
| Resultados transformadores del PNUD y el UNFPA
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| Garantizar que al menos la mitad de las respuestas nacionales al VIH atiendan las necesidades específicas relacionadas con el VIH de mujeres y niñas
| 8
| Tolerancia cero respecto de la violencia por razón de género
| 9
| Reducir a la mitad la transmisión sexual del VIH, también entre los jóvenes, los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, y en el contexto del comercio sexual
| 11
| Acabar con la transmisión vertical del VIH y reducir a la mitad las muertes maternas relacionadas con el SIDA
| 17
| Proporcionar acceso universal a la terapia antirretroviral a las personas seropositivas que reúnen las condiciones para recibirla y reducir a la mitad las muertes por tuberculosis entre las personas seropositivas
| 18
| Garantizar que todas las estrategias nacionales de protección social contemplen las necesidades de las personas seropositivas y los hogares afectados por el VIH, y que esas personas y hogares tengan acceso a servicios básicos de atención y apoyo
| 20
| Reducir a la mitad el número de países con leyes y prácticas punitivas que bloquean las respuestas eficaces y eliminar las restricciones de entrada, estancia y residencia relacionadas con el VIH en la mitad de los países que las aplican
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| Conclusión
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| I. Contexto Después de tres decenios de expansión se ha hecho retroceder la epidemia del VIH. Más de 50 países de todo el mundo han conseguido que el número total de infecciones por el VIH se reduzca como mínimo en un 25%. Ha aumentado el acceso a servicios esenciales de prevención y tratamiento, y están disminuyendo los nuevos casos de infección por VIH y las muertes relacionadas con el SIDA. Durante el último decenio, el costo de la terapia antirretroviral ha descendido de 30.000 dólares al año a un promedio de 200 dólares por persona al año. El tratamiento del VIH se ha cuadruplicado desde 2007 y en la actualidad más de 5 millones de adultos y niños de todo el mundo reciben tratamiento antirretroviral crucial para sus vidas, el aumento más rápido de tratamiento para salvar vidas de la historia. No obstante, siguen existiendo graves problemas.
Todavía hay más de 2,7 millones de personas que contraen el VIH cada año y persisten deficiencias importantes en servicios clave. Por cada tres personas que inician su tratamiento, cinco personas resultan infectadas. En estos tiempos de optimismo y esperanza, preocupa especialmente el hecho de que en el momento en que se redacta este informe la financiación de la lucha contra el VIH es cada vez menor, lo que se ha agravado especialmente con la cancelación de la 11ª ronda de financiación por parte del Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria. Debido a la crisis económica mundial, otras prioridades de desarrollo y la fatiga de los donantes, el mundo se enfrenta a una crisis inminente de financiación del VIH. Los recortes de fondos amenazan con invertir los logros obtenidos en la prevención y el tratamiento del VIH, y algunos países se han visto obligados a restringir las inscripciones para recibir tratamiento con el fin de asegurar un apoyo constante a aquellas personas que ya reciben tratamiento antirretroviral. También se están limitando cada vez más los presupuestos para la prevención del VIH, lo que acrecienta el doble reto del tratamiento y la prevención del SIDA en el futuro. Es necesario seguir esforzándose por aprovechar al máximo las sinergias entre los programas de lucha contra el VIH y los programas más amplios de salud y desarrollo, a fin de incrementar la eficacia en función de los costos y los efectos de las intervenciones.
En junio de 2003, las Juntas Ejecutivas del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) celebraron una reunión conjunta para examinar las recomendaciones de la primera evaluación quinquenal del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA)1, contenida en el documento UNAIDS/PCB(13)/02.2. Durante la reunión conjunta se discutieron las consecuencias que las recomendaciones de la evaluación tendrían para el PNUD, el UNFPA, el UNICEF y el PMA, y se trataron diversas cuestiones operacionales y de gobernanza relacionadas con el ONUSIDA. Como resultado de ello, los miembros de la Junta Ejecutiva acordaron incluir como tema habitual en los programas de las Juntas el seguimiento de las reuniones de la Junta de Coordinación del ONUSIDA.
En el presente informe, elaborado conjuntamente por el PNUD y el UNFPA, se ofrece información actualizada sobre las decisiones y recomendaciones adoptadas en las reuniones 29ª y 30ª de la Junta de Coordinación, celebradas en diciembre de 2011 y junio de 2012, respectivamente. Entre las principales cuestiones examinadas en esas reuniones, y a las que el PNUD y el UNFPA atribuían especial importancia, cabe mencionar las siguientes: el copatrocinio del ONUSIDA por ONU-Mujeres; el marco de presupuesto, resultados y responsabilidad del ONUSIDA 2012-2015; el informe de seguimiento sobre el desempeño del ONUSIDA para 2010-2011; y el nuevo marco de inversión para la respuesta mundial al VIH. El presente informe también reseña los resultados del PNUD y el UNFPA en la lucha contra el VIH. Se ofrecen resultados más detallados sobre el PNUD y el UNFPA en el informe sobre el presupuesto y plan de trabajo unificado bienal 2010-2011 presentado a la Junta de Coordinación.
II. Decisiones y recomendaciones de la Junta de Coordinación del ONUSIDA En la 30ª reunión de la Junta de Coordinación se aceptó y aprobó a ONU-Mujeres como el 11º copatrocinador del ONUSIDA. En aplicación de esta decisión, el Director Ejecutivo del ONUSIDA estableció un grupo de trabajo —que incluía al PNUD y al UNFPA como coorganizadores en la actual distribución del trabajo del ONUSIDA para la esfera temática “responder a las necesidades relacionadas con el VIH de las mujeres y las niñas y acabar con la violencia sexual y basada en cuestiones de género”, a ONU-Mujeres y a la Secretaría del ONUSIDA—, encargado de examinar las responsabilidades conforme a la división del trabajo y otras cuestiones relacionadas con el marco de presupuesto, resultados y responsabilidad del ONUSIDA. Los miembros de la Junta de Coordinación destacaron que todos los copatrocinadores debían seguir dando prioridad a los esfuerzos por integrar la igualdad de género en sus programas de lucha contra el VIH. El PNUD y el UNFPA esperan seguir colaborando cada vez más con ONU-Mujeres para fortalecer las respuestas al VIH con respecto a las mujeres y las niñas.
A raíz de la adopción del Marco de presupuesto unificado, resultados y responsabilidad del ONUSIDA 2012-2015 por parte de la Junta de Coordinación en junio de 2011, el ONUSIDA ha seguido trabajando para garantizar una mayor integración del marco de responsabilidad con los marcos de resultados institucionales de los copatrocinadores. El Grupo de Trabajo sobre evaluación de los copatrocinadores aseguró la correlación entre los indicadores del marco de responsabilidad y los marcos de resultados de los copatrocinadores y los indicadores globales existentes. En la 29ª reunión de la Junta de Coordinación del ONUSIDA se presentó una matriz mejorada de los resultados, la responsabilidad y el presupuesto, y en junio de 2012 la Junta de Coordinación acogió con satisfacción el informe sobre el seguimiento del desempeño del ONUSIDA correspondiente al bienio 2010-2011, que incluía un suplemento técnico que mostraba los progresos frente a una selección de indicadores. La Junta de Coordinación también acogió favorablemente el enfoque mejorado de la presentación de informes, señalando la inclusión de resultados más tangibles a nivel nacional. Al mismo tiempo, la Junta de Coordinación instó a que siguiera mejorándose la presentación de informes orientados a los resultados entre todos los miembros del ONUSIDA. El ajuste del indicador del marco de responsabilidad fue bien recibido, y se pidió la colaboración permanente de las partes interesadas en la supervisión y el respaldo de la reunión de datos.
Si bien los programas sobre el VIH están llegando cada vez a más personas y están logrando mejores resultados, los recursos siguen siendo insuficientes para lograr el acceso universal a la prevención, el tratamiento, la atención y el apoyo en relación con el VIH. En 2011, el ONUSIDA y sus asociados desarrollaron el Nuevo marco de inversión para la respuesta mundial al VIH con el propósito de facilitar un uso más específico y estratégico de los escasos recursos disponibles. Este marco se basa en una recopilación y análisis de pruebas de intervenciones que han demostrado reducir el riesgo, la transmisión, la morbilidad y la mortalidad en relación con el VIH, y además establece un modelo con respecto a las inversiones necesarias globalmente entre 2011 y 2020 para invertir la propagación de la epidemia del VIH. El marco describe los elementos fundamentales de las respuestas al VIH, clasificados en tres categorías —actividades programáticas básicas, habilitadores esenciales y sinergias con sectores de desarrollo—, que permiten ayudar a los países y los asociados en la implementación a centrarse y establecer prioridades en sus esfuerzos por reducir a la mitad los nuevos casos de infección por VIH antes de 2015 (gráfico 1). El marco de inversión propone un enfoque más estratégico para dotar de recursos a la respuesta al VIH con objeto de asegurar que con mejores inversiones ahora se reducirá la necesidad de pagar más en el futuro. La Secretaría del ONUSIDA ha formulado una serie de orientaciones preliminares sobre la colaboración de los países, y en la 30ª reunión de la Junta de Coordinación se presentó un instrumento para aplicar los principios del marco de inversión. El PNUD ha tomado la iniciativa en la formulación de orientaciones sobre habilitadores esenciales y sinergias en materia de desarrollo. La Junta de Coordinación celebró el reconocimiento de la implicación de los países en el instrumento de inversión. Se observó que la mejor manera de conseguir el perfeccionamiento constante del instrumento será a través de su aplicación a nivel nacional y las continuas consultas a lo largo del año. Los miembros también propusieron la presentación de informes periódicos a la Junta de Coordinación para evaluar sus efectos.
La capacidad de los países para identificar las necesidades específicas de apoyo técnico y para planificar, gestionar y evaluar su calidad y sus efectos es esencial para la aplicación eficaz de las respuestas nacionales al VIH. Al mismo tiempo, los proveedores de apoyo técnico deben regirse por la demanda de los países y coordinarse estrechamente con otros proveedores para optimizar la calidad y los efectos y evitar la falta de eficiencia. La estrategia de apoyo técnico del ONUSIDA, aprobada por la Junta del ONUSIDA en diciembre de 2010, se desarrolló con el propósito de aumentar los efectos y la sostenibilidad de las respuestas nacionales al VIH mediante la prestación y el uso de apoyo técnico de calidad. Se basa en los principios de los enfoques dirigidos por los países y el apoyo oportuno y bien coordinado de los proveedores, en consonancia con los compromisos internacionales con respecto a la armonización, la convergencia, el uso de sistemas nacionales y la responsabilidad mutua. En diciembre de 2011 se presentaron a la Junta de Coordinación los progresos logrados en el apoyo técnico del ONUSIDA. Tras posteriores consultas con las partes interesadas durante el primer semestre de 2012, la Junta de Coordinación pidió al ONUSIDA que estudiara opciones para establecer un grupo directivo virtual sobre apoyo técnico, y solicitó que se le informara sobre los progresos logrados en cuanto a la coordinación del apoyo técnico entre todas las partes interesadas. En aplicación de esta recomendación, el PNUD y el UNFPA están trabajando con la Secretaría y otros copatrocinadores para considerar opciones que incrementen aún más la coordinación del apoyo técnico.
El énfasis de la Junta de Coordinación en la eficacia, la eficiencia y el uso óptimo de los recursos orientará la labor del ONUSIDA durante el próximo bienio. Se prevé que el refuerzo del marco de responsabilidad respalde una información sobre los resultados más sólida y coherente que en el pasado y, a su vez, contribuya a una mayor eficacia al mejorar las pruebas en que se basa la labor de los copatrocinadores y la Secretaría del ONUSIDA en los ámbitos nacional, regional y global. Con esta finalidad, el PNUD y el UNFPA asegurarán la armonización de los componentes relacionados con el VIH de sus planes estratégicos y marcos de resultados para 2014-2017 con la estrategia y el marco de responsabilidad del ONUSIDA, siguiendo las instrucciones impartidas por la Junta Ejecutiva en 2011.
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