Durante la época en que con auténtica satisfacción me desempeñe como profesor de las asignaturas Doctrina de Seguridad Interior y Política de Defensa Nacional y






descargar 0.56 Mb.
títuloDurante la época en que con auténtica satisfacción me desempeñe como profesor de las asignaturas Doctrina de Seguridad Interior y Política de Defensa Nacional y
página1/14
fecha de publicación03.10.2015
tamaño0.56 Mb.
tipoDocumentos
m.exam-10.com > Derecho > Documentos
  1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   14


Página



PRÓLOGO
Durante la época en que con auténtica satisfacción me desempeñe como profesor de las asignaturas Doctrina de Seguridad Interior y Política de Defensa Nacional y de Seguridad Interior, en la Escuela Superior de Gendarmería, mantuve la preocupación fundamental de despertar en mis alumnos el interés por la investigación y el análisis respecto del concepto de seguridad y sus distintas variantes.
Esa preocupación tuvo por origen la constatación, realizada en el curso de mi actividad como abogado, docente universitario y asesor legislativo, sobre la importancia fundamental que tanto desde los puntos de vista político y jurídico, como de la doctrina y hasta la conformación de las instituciones policiales y de seguridad, tienen los conceptos vigentes en materia de seguridad.
Es que los conceptos suelen reflejarse en la legislación, y ésta, a su vez, influye decisivamente tanto en la vigencia de los derechos y garantías individuales de los habitantes, como en la doctrina, adiestramiento, equipamiento y despliegue de las instituciones encargadas de prevenir el delito y, de producirse éste, de colaborar con la Justicia en su investigación y castigo.
Las leyes influyen hasta en el espíritu de las instituciones que se va conformando a lo largo de décadas de existencia, evolucionando paulatina y gradualmente, no en forma súbita, conforme con los cambios que experimenta la sociedad.
La existencia en Latinoamérica, durante varias décadas, de conceptos en materia de seguridad que confundieron los ámbitos de la defensa nacional y de la seguridad interior –por seguir las denominaciones de nuestra legislación– influyó decisivamente en nuestras instituciones de ambos ámbitos. La superación de estos conceptos, que progresivamente avanza en Latinoamérica, en la Argentina trajo consigo cambios importantes: hoy no se considera necesario que las instituciones policiales y las fuerzas de seguridad dependan de las fuerzas armadas, ni tampoco que estas últimas malgasten su excelente y compleja preparación y su relativamente sofisticado equipamiento, para luchar en conflictos para los que no han sido preparadas. Se rescata, así, su vocación para la realización de una función tan importante y útil como la defensa nacional.
Hoy la sociedad enfrenta un claro desafío, consistente en el deterioro de la situación en materia de seguridad pública, antes era aparente patrimonio de la zona de una determinada provincia, hoy presente virtualmente en todo el país. El auge de la delincuencia común pone en riesgo constante la vida y bienes de los ciudadanos argentinos. La vigencia de los derechos reconocidos en la Constitución parece, por momentos, desmentida ante su constante menoscabo por los agresores.
Es en momentos como éste que la serenidad y la claridad de conceptos son especialmente bienvenidos, para evitar ceder a las fáciles tentaciones de oponer la violencia a la violencia, el delito al delito, el totalitarismo a la inseguridad. Ello se logra en la obra en comentario.
Una indagación como la que efectúa el comandante De la Colina sobre los alcances de los conceptos de seguridad puede parecer ociosa a quienes, en momentos como los descriptos, sólo conciben la seguridad desde el punto de vista de la acción.
No obstante, ahora es cuando el pensamiento, el análisis y la reflexión posibilitarán la acción adecuada, certera, proporcional y racional.
Los argentinos hemos cometido errores en materia de prevención y represión del delito común. Durante décadas concentramos nuestras energías en el conflicto Este-Oeste. Recuperado el sistema democrático, la preocupación por la seguridad pública fue patrimonio de pocos; la mayoría la consideraba un problema resuelto, cuando no inexistente. Fenómenos como la ausencia de una auténtica capacidad de conducción y control político (no partidista) de la seguridad pública, la politización de determinadas policías provinciales, la proliferación de situaciones de marginalidad social, la corrupción administrativa en distintas manifestaciones, subsistencia de precariedades en materia penitenciaria, la existencia de importantes diferencias en materia de capacidades policiales entre diferentes zonas del país, la persistencia en determinados casos de técnicas y hábitos del pasado y, last but not least, la existencia en muchos casos de desconfianzas y de una inadecuada relación entre la población y sus instituciones policiales, nos han conducido, en relativamente poco tiempo, a la preocupante situación que hoy enfrentamos.
La existencia de una relación de confianza y cooperación entre el pueblo y la policía y el perfeccionamiento de la capacidad investigativa de nuestras instituciones policiales son dos de las claves del mejoramiento de la situación existente.
Aquí me referiré sólo a la primera, analizada por el comandante De la Colina en su trabajo. “Community policing”, traducido en nuestro medio como “Policía comunitaria” constituye una herramienta fundamental para mejorar la situación actual en materia de seguridad pública en nuestro medio.
Concebida como una relación cooperativa y de mutua interacción entre la policía y la comunidad, en la que ambas trabajan de común acuerdo para incrementar el grado de seguridad en un área determinada. Se plantean recíprocamente la comunidad, sus necesidades y carencias en materia de seguridad, y la policía, la cooperación que necesita por parte de la comunidad, con miras al desarrollo de una política de seguridad a medida de las necesidades del área. La policía comunitaria requiere en forma indispensable la mutua confianza y cooperación entre policía y comunidad. Esto se ha visto en nuestro medio dificultado en algunos casos, desde ambas partes, por métodos y actitudes del pasado que es preciso superar.
También requiere de la institución que cumple la función policial, un enfoque de la disciplina que otorgue mayor valor a la iniciativa individual; cierto grado de descentralización que permita al jefe de un elemento local, diseñar una política de seguridad adaptada a las necesidades específicas del área donde debe actuar, y una actitud cooperativa e integradora, respecto de la comunidad.
Por parte de la comunidad, una colaboración activa en la prevención, fundamentalmente a través de la observación y vigilancia, y en la investigación, aportando los datos con que cuente, son fundamentales. Ello requiere, como es lógico, que confíe plenamente en su institución policial.
La obra de De la Colina no se limita a los conceptos de seguridad, también incursiona en estos aspectos, y lo hace con erudición y lucidez.
La suerte no quiso que tuviera a De la Colina como alumno. De haber sido así, hubieran tenido lugar brillantes intervenciones de su parte, discusiones esclarecedoras, y debate durante y después del curso, tan enriquecedor para él, como para los restantes alumnos y para mí.
No comparto la totalidad de los conceptos de de la Colina, y ni siquiera es deseable que hubiera sido así; nos privaríamos del placer de la discusión. Pero aprecio la dedicación y el talento que ha volcado en esta obra.
No es muy frecuente encontrar autores de obras de seguridad entre el personal en actividad de las instituciones respectivas. Cierta actitud de “self restraint”, tal vez cierto lógico temor a suscitar polémicas en instituciones donde la carrera depende en buena medida del concepto que de la persona tengan sus superiores, puede contribuir a explicar ello.
De la Colina no ha querido aguardar hasta el momento de su retiro para comenzar a exponer su pensamiento. Celebro que haya sido así y espero que esta actitud sea imitada también por otros, para poder disfrutar de los conocimientos y la inteligencia atesorada en las instituciones, que difícilmente sale a la luz y del que, hasta ahora, sólo hemos disfrutado egoístamente sus docentes.
Espero que esta obra sea sólo el comienzo para De la Colina, para sus camaradas y para los miembros de otras instituciones de seguridad.
Buenos Aires, 30 de abril de 1999


Manuel Ugarte

A mi amada esposa quien es mi permanente fuente de inspiración, y a mis hijos, para quienes deseo una sociedad más justa, igualitaria y democrática.

A mis camaradas, para que sirva de punto de reflexión y discusión, a fin de construir la sociedad deseada para mis hijos.

AGRADECIMIENTOS
El año pasado cuando me encontraba en la República de Chile realizando la maestría en Ciencias Policiales con mención en Seguridad Pública, y en circunstancias en que me dedicaba a un pequeño trabajo relativo a las simetrías y asimetrías entre los conceptos de Seguridad Pública y Seguridad Ciudadana, se despertó en mí el interés de profundizar un poco más lo que ya conocía en materia de seguridad.
Encontré que había mucho escrito respecto al tema, gran parte de esto sin duda controvertido; sin embargo, poco era el material publicado por integrantes de las fuerzas de seguridad y policiales. En consecuencia, pensé que tal vez era ese momento una buena oportunidad para acrecentar la legión de aquellos que algo tienen que aportar a la materia.
Sin dudas, estaba equivocado. Muchísimos hombres provenientes de las filas de las Fuerzas de Seguridad y Policiales escriben, y por cierto lo hacen muy bien; pero quizá, no han tenido la suerte que me tocara en el sentido en que mis actuales Jefes dispusieran que este humilde trabajo se convierta en una publicación.
A ellos, mi más profundo agradecimiento, por cuanto han hecho posible canalizar mi idealismo juvenil a través de la investigación y el estudio.
Por otro lado, debo agradecer a las autoridades superiores de Gendarmería Nacional; quienes alientan permanentemente la realización profesional plena de sus subordinados al permitir que en las aulas de la Escuela Superior de Gendarmería se desarrollen actividades de altísimo nivel académico y la más amplia libertad de cátedra, sin ningún tipo de condicionamiento que direccione el pensamiento en determinado sentido. Sin duda, ellos han apostado a que la grandeza de la Institución no sólo se verificará con hombres probos y amantes de la misma, sino también por aquellas mentes lúcidas que comprendan los complejos procesos sociales que se vienen desarrollando.
Debo hacer extensivo el agradecimiento a mis camaradas quienes velan por el cumplimiento de la honrosa y sacrificada misión del gendarme, a lo largo y ancho de la Patria, como así también lejos de ella. A ellos pido que sigan realizando su trabajo como hasta ahora, sin ningún temor a ver en algún momento cercenadas sus facultades.
En efecto, el rol del gendarme no puede ser cambiado ni restringido, por el contrario muy seguramente será ampliado, ya que él es agente de cambio en cualquiera de los marcos donde actúe. En la seguridad potencia la calidad de vida de sus conciudadanos, en la defensa en tiempo de paz es el hacedor de la argentinidad a través de su acción de integración nacional y de intangibilidad de la soberanía patria; en la guerra lo ha demostrado fue y será un profesional idóneo para ser imitado por otros que compartan sus obligaciones dado su temple, abnegación y amor a su patria.
Agradezco al lector de estas páginas por haberse involucrado en un tema que a todos nos atañe; para que así, saque sus conclusiones y participe, siempre participe, ya que es el único modo de construir y contribuir a una situación de seguridad que permita una mejor calidad de vida para todos los que habitamos en este bendito país.

No quisiera omitir mi agradecimiento a persona alguna, a todos aquellos que de alguna manera contribuyeron a esta realización. En especial a mis amigos quienes soportan pacientemente mis puntos de vista; a mis ex y actuales superiores, a aquellos que alguna vez fueron mis subordinados, a mis profesores, a quienes tal vez por alguna u otra razón los haya de alguna manera defraudado o esperaban más de mi persona, sepan disculpar mis actitudes.
Por último, debo aprovechar la oportunidad de agradecer a mis queridos padres por haberme dado la vida y por sobre todo porque eligieron sacrificarse en pos del crecimiento intelectual de sus hijos; a mis hijos porque no me reclaman toda la atención que les debo; y fundamentalmente a ella, la razón y el amor de mi vida, Ana María, mi amada esposa, quien con toda su comprensión y amor me alienta en forma permanente para que día a día mejore como profesional y como persona.

  1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   14

Añadir el documento a tu blog o sitio web

similar:

Durante la época en que con auténtica satisfacción me desempeñe como profesor de las asignaturas Doctrina de Seguridad Interior y Política de Defensa Nacional y iconPor el cual se reglamenta el plan de beneficios en el Sistema Nacional...

Durante la época en que con auténtica satisfacción me desempeñe como profesor de las asignaturas Doctrina de Seguridad Interior y Política de Defensa Nacional y iconDe Puelles Benítez (1987) sostiene que el estudio de la educación...
«política» aparecen los problemas: ¿es que la «política» educa?, ¿es que la «política» sirve para educar?, ¿qué se quiere decir con...

Durante la época en que con auténtica satisfacción me desempeñe como profesor de las asignaturas Doctrina de Seguridad Interior y Política de Defensa Nacional y iconResumen El artículo recorre la penosa historia de los hospitales...

Durante la época en que con auténtica satisfacción me desempeñe como profesor de las asignaturas Doctrina de Seguridad Interior y Política de Defensa Nacional y iconEl efecto negativo de determinadas actividades de ocio durante la época de cría de las águilas

Durante la época en que con auténtica satisfacción me desempeñe como profesor de las asignaturas Doctrina de Seguridad Interior y Política de Defensa Nacional y iconEl trabajo del núcleo de operaciones
«¿Quién abre?» Las asignaturas de Política y de Marketing de las escuelas em­presariales pueden integrarse de forma parecida sin...

Durante la época en que con auténtica satisfacción me desempeñe como profesor de las asignaturas Doctrina de Seguridad Interior y Política de Defensa Nacional y iconFabián era una auténtica wikipedia humana. Era un hombre sabio, con...

Durante la época en que con auténtica satisfacción me desempeñe como profesor de las asignaturas Doctrina de Seguridad Interior y Política de Defensa Nacional y iconLa doctrina canónica y el Magisterio Pontificio nos hablan del matrimonio...

Durante la época en que con auténtica satisfacción me desempeñe como profesor de las asignaturas Doctrina de Seguridad Interior y Política de Defensa Nacional y iconResumen la andrología es una ciencia que tuvo gran desarrollo en...

Durante la época en que con auténtica satisfacción me desempeñe como profesor de las asignaturas Doctrina de Seguridad Interior y Política de Defensa Nacional y iconEste episodio vergonzoso ocurrió justamente en la época en que, con...

Durante la época en que con auténtica satisfacción me desempeñe como profesor de las asignaturas Doctrina de Seguridad Interior y Política de Defensa Nacional y iconBoletín de doctrina constitucional penal número 35 enero de 2013...
«Boletín de Doctrina Constitucional Penal» contiene extractos de las Sentencias del Tribunal Constitucional publicadas en el tercer...






© 2015
contactos
m.exam-10.com