Honorio delgado/ obras completas






descargar 3.34 Mb.
títuloHonorio delgado/ obras completas
página8/59
fecha de publicación29.03.2017
tamaño3.34 Mb.
tipoDocumentos
m.exam-10.com > medicina > Documentos
1   ...   4   5   6   7   8   9   10   11   ...   59
y fenómenos afines). Como los desórdenes de la percepción no son independientes sino excepcionalmente,es preciso considerar su relación con el sentimiento, el pensamiento, la palabra y, en general, con el psiquismo del sujeto.

  1. AGNOSIA Y CONVICOÓN CORPORAL SIN SENSACIÓN

  1. El conocimiento o gnosia, inseparable de la percepción normal, resulta de la integración de las sensaciones con los otros datos y organizaciones

  2. de la experiencia del sujeto. Dos alteraciones pueden presentarse en este particular:

  3. h- En la agnosia, causada por lesiones cerebrales, no se produce tal integración: se aprehenden escuetamente las sensaciones. El paciente agnósico conserva la aptitud para distinguir lo sensible, pero -incapaz del acto objetivamente- no acierta con su significado: tiene los datos sensoriales, mas no alcanza el sentido de los mismos. La agnosia compromete por lo común la percepción de uno de los sentidos o se limita a ciertas clases de objetos o hechos. En general, se presenta ligada a otros desórdenes del pensamiento, de la palabra y sobre todo de la acción, de un modo que es importante para el conocimiento de la reacción anímica frente a lesiones del aparato cerebral. Esta circunstancia da interés al estudio psicológico de la agnosia; por eso la verificación anatómica carecerá de importancia científica si no es referida al desorden psicopatológico circunstanciado gracias al análisis de la mente del agnóstico. «Antes de pretender localizar, es forzoso saber qué es lo que se trata de localizar» (Goldstein).

  4. 22- La convicción corporal sin sensación es en cierto modo la anormalidad de la percepción complementaria de la agnosia. Jaspers ha especificado sus manifestaciones y las designa simplemente como convicciones corporales (leibhaftige Bewusstheiten). Normalmente, en un lugar conocido, tengo la representación de los objetos situados fuera de mi campo perceptivo y la convicción correspondiente a su particular ubicación. En el caso anormal existe la misma convicción, pero sin que medie el conocimiento y el recuerdo de una percepción previa. El sujeto tiene entonces la certidumbre de que, p.e., hay un hombre a su espalda y que pende sobre su cabeza un aparato colgado del techo, aunque no lo puede ver, aunque no lo halla si lo busca y aunque juzga que realmente no existe. Esto último diferencia la convicción corporal perceptiva de las convicciones corporales propias de desórdenes del juicio.

  1. INTENSIDAD, CUALIDAD Y ASOCIACIÓN ANORMALES DE LA SENSACIÓN

  1. La anormalidad de las sensaciones puede ser relativa a la intensidad, a la cualidad y a la asociación de las impresiones sensoriales. La intensidad de las sensaciones aumenta, disminuye o se anula: hiperestesia, hipoestesia y anestesia son los nombres que se aplican a tales desviaciones particularmente tratándose del tacto. Se manifiestan en todos los sentidos,

  2. sea de modo global, sea selectivamente. Así, todas las sensaciones visuales pueden percibirse intensificadas o disminuidas o, por el contrario, sólo los colores o únicamente alguno o algunos de ellos. También pueden extenderse a más de una esfera sensorial.

  3. P. e., una enferma siente desde lejos olores y sabores, hasta del casi inodoro jabón «sapolío»: «Lo siento -dice- como un olor de ceniza y me irrita hasta la lengua ... El sabor llega a serme tan desagradable que me obliga a escupir.»

  4. Puede alterarse la cualidad de las sensaciones en el sentido de generalizarse uno de los caracteres, a faltar uno o más de los normales, como ocurre, respectivamente, en la visión coloreada de todos los objetos inclusive los incoloros, y en la falta de percepción de uno o más colores

  5. (ceguera cromática o daltonismo).

  6. De otras maneras puede alterarse la calidad de las sensaciones, como lo revela, p. e., el caso de una asténica que, respecto a la vista, declara: «No tengo la claridad [ilurninosidad] que se tiene normalmente. Veo fuera como nublado, dándome cuenta de que en verdad está claro,»

  7. La asociación anormal de Tas sensaciones tiene dos variedades: la sinest~sia.y las rensaciQl\es simul~acc.. La sirr.estes~ consis~ e!'. qde a la conciencia de una sensación determinada se una la representación de otra perteneciente a un órgano sensorial diferente, confundiéndose las cualidades de ambas: sonidos con colores (audición coloreada), olores con sabores, etc. La sinestesia puede ser provocada voluntariamente o se presenta de modo involuntario; en este caso, tiene a veces el carácter de una compulsión. Las sinestesias son ordinariamente manifestaciones aisladas en personas predispuestas por una impresionabilidady una fantasía especiales.

  8. He aquí un caso de sinestesia en el que la sensación acústica suscita la visual y la cenestésica: «Estoy en el teatro . .. Escucho el Bolero de Ravel. .. Tiene resonancias ingratas ... lo veo casi como una estela brillante de sonidos, que sale del palco escénico y barre las primeras filas de platea y luego se aleja y pierde, pero de nuevo regresa y me sofoca como si me cubriera la cola inmensa de un ave maravillosa.»

  9. Las sensaciones simultáneas arwrmo.les se producen como experiencias en las que a una percepción normal o anormal se une, sin confundirse con ella, una accesoria en el mismo o en distinto campo sensorial.

  10. Así, un sujeto asténico suplica, cuando se le toma el pulso, que no se le apriete mucho, porque siente dolor al corazón a la vez que la presión de los dedos.

  1. PERCEPCIÓN ALTERADA DE LA FORMA ESPACIAL

  1. La anormalidad del espacio percibido se presenta de muy diversas maneras. Las más frecuentes son las relativas a las dimensiones de los objetos. En la micropsia los objetos son vistos empequeñecidos; en la macropsia, agrandados; en la metamorfopsiacambian sucesivamente sus dimensiones o se deforman; una variedad de ésta es la dismegalopsia, en que aparecen agrandados en una parte y empequeñecidos o de tamaño normal en otras. Estos desórdenes, que se presentan tanto en casos de lesión cerebral como de perturbación psíquica, con frecuencia, si no siempre, van unidos a síntomas del aparato vestibular.

  2. Una paciente muestra estas metamorfopsias: «Veo mis manos que se agrandan y que me pesan, y cuando las sacudo ya no me pesan y tampoco están grandes... El otro día en la conferencia de unas madrecitas, veía que una de ellas, la que estaba hablando, se me acercaba, se me aproximaba con la cara bien grandaza ... Pero cuando me sobrepuse, me di cuenta de que no sehabía movido y que seguía hablando» En este caso las pruebas de Bárány revelaron compromiso del aparato vestibular del oído derecho.

  3. Otra manera de la alteración del objeto en el espacio consiste en la percepción visual duplicada (diplopía) o multiplicada (poliopía). Éstas, como las otras alteraciones de la forma, pueden ser monoculares o binoculares.

  4. El espacio suele aparecer con cualidades particulares: con una perspectiva extraordinariamente amplia o rica, como infinito o como empobrecido, corno denso, como ligado o desligado de modo especial con la experiencia del tiempo, del propio cuerpo o del yo. Esto se observa con infinidad de variantes en la intoxicación con mescalina.

  1. EXTRAÑEZA DE LO PERCIBIDO

  1. En la extrañeza de lo percibido, que a veces se extiende al mundo exterior en generai, no hay alteración de las sensaciones,y sin embargo, la realidad se presenta diferente, sin la naturalidad ordinaria, aunque el sujeto eventualmente no crea que haya cambiado efectivamente o sienta como si algo se interpusiera entre él y las cosas. Esta anormalidad -manifiesta

  2. sobre todo en la personalidad asténica y en la esquizofrenia- no parece ser aislada sino estar en conexión con un desarreglo de la atención y en veces de la conciencia del yo. A propósito de la atención profundizaremos algo más la psicología del sentimiento de extrañeza.

  3. Un sujeto con rasgos asténicos nos ofrece este ejemplo: «Estoy delante de un espejo . .. Poco a poco me interesa la imagen que se mueve sobre el cristal, es del todo semejante a mí, pero me veo desligado de ella como si no fuese yo. Comento el color de la piel, aquella arruga de la frente, y mi pensamiento hace el inventario de este sujeto menudo que ahora, quieto, mira de manera rara, como asustado, desde el fondo del espejo . .. Es un momento penoso. De pronto hablo en voz alta para romper el encanto: ¡Qué curioso, ese soy yo!»

  1. PSEUDOPERCEPCIONES

  1. Las pseudopercepciones, percepciones falsas o engañosas son las anormalidades más importantes de las consideradas en el presente ca-pítulo. Consisten en percibir objetos que en realidad no existenu objetos existentes, pero con apariencia impropia.

  2. La ilusión entraña percibir un objeto, sea distinto del real que suscitala excitaciónde los órganos de los sentidos, sea en diferentecondición.

  3. Ejemplos: tornar por un hombre el bulto de un arbusto, oír palabras en lugar de un chirrido, ver caminar a una persona efectivamente inmóvil. Las ilusiones aparecen, incluso en el sujeto normal, en condiciones de inatención, de sugestión y de tensión emocional (deseo o temor); en los enfermos de la mente, la perturbación de la conciencia favorece la abundancia de ilusiones.

  4. Una variedad de percepción engañosa afín a las ilusiones es la paraidolia. Consiste en percibir determinadas imágenes estáticas o móviles, en el objeto real, con mayor o menor desplazamiento de éste a segundo plano, pero de modo que el sujeto conserva la conciencia de que aquéllas -aunque a veces muy nítidas y persistentes a despecho de la voluntad- carecen de realidad: visión de figuras geométricas, de seres, de escenas, etc., en las nubes, en las paredes, en los tapices, etc.; oír sonidos musicales en ruidos monótonos, etc. En uno de nuestros enfermos las paraidolias, frecuentísimas, se presentan unidas a interpretaciones patológicas.

  5. La alucinación consiste en el fenómeno de percibir objetos, con todas las características de la sensación, en ausencia del estímulo sensorial. El engaño en las ilusiones se debe al cambio de algo real. En las alucinaciones, a la proyección en la realidad de imágenes irreales que aparecen al sujeto con los atributos propios de los objetos sensibles.

  6. La pseudoalucinación, en el sentido que le da Jaspers (perfeccionando la descripción de Kandinsky), tiene atributos tanto de las percepciones cuanto de las representaciones. En general los atributos de las percepciones son: 1Q, corporeidad; 2Q, localización en el espacio exte-rior u objetivo; 3~, frescor sensorial; 4Q, estructura o diseño determinado (con todo detalle); SQ, constancia de la forma; 6Q, independencia respecto de la voluntad. Los correlativos atributos de las representaciones son: lQ, calidad de imagen corpórea; 2Q, localización en el espacio imaginario (Jaspers dice «espacio interior subjetivo», pero éste no existe); 3Q, falta de frescura sensorial (carencia de cualidades o de adecuación de éstas); 4Q, estructura indeterminada (con detalles aislados); SQ, inconstancia (las representaciones se desbaratan y reconstituyen fácilmente); 6Q, dependencia de la voluntad. Teóricamente, las alucinaciones verdaderas deben tener todos los atributos de las percepciones; las pseudoalucinaciones comúnmente tienen los dos primeros atributos de las representaciones y los cuatro últimos de las percepciones. En el hecho no se encuentra siempre una diferencia tan categórica entre las alucinacionesy las pseudoalucinaciones. Éstas pueden tener todos los caracteres de la percepción, excepto la corporeidad; pueden asimismo mostrar algunos caracteres de las representaciones además de los primeros. Estos hechos de observación demuestran que existe una serie de fenómenos de transición entre la representación normal y la pseudoalucinación en sentido estricto. Las pseudoalucinaciones se han verificado para los datos de la vista y del oído.

  7. El criterio de Jaspers no es admitido por todos. Así, en Alemania, Stumpf fue de los primeros en objetar que Jaspers no precisa de modo perfectamente inteligible en qué consiste la corporeidad y su independencia respecto al juicio de realidad. La corporeidad es, efectivamente, una impresión vivida de la cosa, manifiesta no sólo en su modo de ser sino en su concreto está ahí y ahora, impresión que no se puede expresar en conceptos rigurosos, pero que en la experiencia del alucinado no se confunde con la convicción o juicio de realidad.

  8. En Francia, Claude y Ey consideran que una alucinación verdadera se caracteriza por tres condiciones: I2, creencia íntima (o juicio de realidad); 22, proyección objetivamente; 32, ausencia de objeto. Estos autores llaman alucino- sis a las pseudopercepciones que el sujeto experimenta consciente de su irrealidad, aunque con fuerte «estesia»y proyección espacial: el sujeto no las acepta con la creencia sino que las sufre a su pesar. Ey,por último, llama pseudoalucinación a «la percepción de objetos interiores, es decir, objetivación relativa de los fenómenos del pensamiento y del lenguaje». Por el momento conviene observar que el término alucinosis fue primero empleado por Wernicke para designar la perturbación aguda de la conciencia de los alcohólicos, caracterizada por la abundancia de alucinaciones auditivas verbales, con persistencia de la orientación y con un estado ansioso dependiente del contenido de las alucinaciones. Hoy se emplea el mismo término con mayor latitud, como se verá en el capítulo sobre las anormalidades de la conciencia. También se habla de aludnosis crónica, p.e., del tacto, cuando a las persistentes alucinaciones de pequeños animales, que dan la sensación de caminar en la piel causando picazón, se une la certeza patológica de su existencia.

  9. Volviendo a la distinción de Jaspers, el juicio de realidad no es decisivo de las alucinaciones verdaderas, ya que puede ir unido a ellas lo mismo que a las pseudoalucinaciones. Kloos observa que la conciencia de realidad a menudo es incierta, sin consecuencia, ambivalente, no suscitando en el sujeto la necesidad de enjuiciarla o justificarla. En todo caso, el criterio jaspersiano tiene una indiscutible ventaja metodológica: sirve para describir con precisión las percepciones engañosas, de modo que es posible analizar los caracteres de cada caso desde el punto de vista de las seis diferencias entre percepción y representación, sin perjuicio de reconocer toda la importancia que tiene el juicio de realidad, así como el enlace o la falta de enlace del fenómeno anormal con la continuidad objetiva temporoespacial de los acontecimientos.

  10. En los estados de perturbación de la conciencia las alucinaciones son escasas o se confunden con las ilusiones, éstas por lo común profusas. Los enfermos mentales lúcidos manifiestan sobre todo pseudoalucinaciones. Jaspers es más radical a este respecto, pues considera que sólo se puede hablar de verdaderas alucinaciones y delusio- nes cuando la conciencia está completamente clara. Hoy se tiende a considerar que las alucinaciones verdaderas (con todos los caracteres de la percepción) son muy raras, y algunos clínicos, como P. Schróder, hasta dudan de su existencia.

  11. Hay una especie de alucinaciones del hombre normal cuya experiencia tiene interés para el conocimiento del conjunto de este género de fenómenos. Son las alucinaciones hipnagógicas, que se producen cuando se pasa de la vigilia al sueño y en el momento de despertar. A pesar de que prácticamente están al alcance de todos, no hay todavía un análisis fenomenológico completo y riguroso de ellas a causa de su extrema inestabilidad frente al esfuerzo de aprehenderlas: general

  12. mente, quien se propone estudiarlas en el momento que aparecen, las desbarata por efecto de la atención, pues se produce el despertar. Tienen la apariencia de los ensueños, salvo la conciencia de su irrealidad, pero con frecuencia muestran materia de ilusiones, y casi siempre se engranan con el pensamiento, cuyo proceso continúan en forma metafórica o simbólica.

  1. ANORMALIDADES DE LA PERCEPCIÓN PROPIAS DE CADA SENTIDO

  1. Cada esfera sensorial, además de los desórdenes comunes a todas, tiene almmos oarficulares. lo aue hace necesario considerar .separadamente.las a;ormalÍdades de l~ percepción propia de cada sentido: I2, la vista; 22, el oído; 32, el gusto y el olfato; 42, la sensibilidad general, o sea el tacto, la cenestesia, la quinestesia y el complejo llamado esquema corporal.

  2. 12- Las alteraciones y los fenómenos extraordinarios peculiares de la vista son numerosos, algunos susceptibles de presentarse en individuos sanos. El conocimiento de los últimos interesa tanto por su aspecto positivo cuanto porque sirve de base para distinguirlos de los propiamente patológicos. No señalaremos sino los más importantes, sin repetir los ya estudiados a propósito de la percepción de la forma espacial.

  1. Las imágenes eidéticas o intuitivas, distintas de las imágenes consecutivas y de las representaciones, se manifiestan con frecuencia en los niños y en cierto tipo de adultos, el eidético. Son fenómenos que se producen a voluntad, fijando la atención en lo que se acaba de ver. Pertenecen al espacio imaginario, aunque pueden ponerse en corres- F!'~l)DEDd.acon el especio ob}eti"vo;en casi todos Jos casos son mantenidas a sabiendas de su naturaleza particular (y no como sensación actual); aunque tienen consistencia propia y son dependientes de la fisiología de la visión en grado variable según la constitución del individuo), pueden cambiar en cierto modo como las representaciones, esto es, son experiencias penetradas de subjetividad. Si bien se presentan en el tacto y el oído, la vista ofrece las imágenes eidéticas más ricas. Si un eidético mira, p. e., un cuadro complicado durante un momento y después dirige la vista a una superficie uniforme, continuará percibiendo el cuadro e incluso podrá entonces distinguir detalles que no lograra advertir al contemplar el original.

  2. Otro fenómeno de fijación residual es el caracterizado por la tenacidad y viveza de las imágenes postópticas, capaces de dificultar la visión de la realidad. Generalmente son negativas. A un sujeto que ha estado algunas horas corrigiendo pruebas de imprenta, al salir a la calle, le perturban las imágenes persistentes de las cuartillas.

  3. La visionesfantásticas son creaciones, a veces riquísimas de formas y motivos, en brillantes colores, que se renuevan incesantemente, dentro del campo visual, estando los ojos cerrados e inmóviles. Para que se

  1. manifiesten se requieren tranquilidad de espíritu y atención puramente pasiva, además de la disposición personal específica.

  1. Alucinaciones extracámpicas son las que tienen lugar fuera del campo visual.

  2. Alucinación negativa es la falta de visión de objetos reales por condiciones psicógenas. El sujeto histérico que se siente humillado por la presencia de una persona, p.e., la excluye de su mundo consciente, no la ve aunque queda dentro del campo de su visión, como efecto de una especie de escotoma móvil e intencional.

  3. Por consecuencia de alteraciones de diversas partes del ojo, del nervio óptico o de las fibras que lo continúan hasta la cisura calcarina, se producen cambios de la visión, verdaderas alucinaciones o pseudoalucinaciones simples,fotopsias o fotomas, o complejasfantopsias.

  1. Una paciente de neurosis compulsiva grave, al día siguiente de ser interrumpida bruscamente la cura de invernación a causa de una bronquitis, presenta percepción alterada del espacio, fotopsias y diplopía, que comunica en estos términos: «Las cosas las veo borrosas y a diversa distancia, a veces cerca y otras lejos; también veo colorcitos en la pared como ramos de flores, figuras rcn fomi..a de. es.piral y de. círculo .. Yo sé que no 'ígíi. de verdad P'}tqii ..e he tratado de agarrarlas y me he encontrado con la pared o con el aire. Estas cosas no me mortifican en lo mínimo, en cambio - me fastidia el que por momentos vea doble.» ,

  2. 2* Entre las anormalidades propias del oído, tenemos las siguientes, que son de un gran valor clínico.

  1. Las alucinaciones funcionales consisten en la manifestación de pseudopercepciones verbales con motivo de sonidos o ruidos reales, sin que el paciente los confunda. No se trata, pues, de una ilusión, sino de una alucinación o pseudoalucinación inducida por una percepción real.

  1. Así, un paralítico general, cuando cae el agua de un caño, al mismo tiempo que el ruido del chorro oye voces que dice: «Tú eres sifilítico, tú eres sifilítico ... »

  1. Las alucinaciones o pseudoalucinaciones verbales tsicosensorisle: consisten en que el individuo percibe imágenes acústicascon todos los caracteres de la verdadera percepción o sólo con algunos de ellos y con los demás correspondientes a la representación. Estas son las «voces»

  1. que los enfermos escuchan como si procedieran de fuera o de su cuerpo, sin que participe el aparato de la fonación ni las imágenes verbomotoras (esto último constituye el pensamiento que se hace sonoro).

  2. He aquí un ejemplo: «Las palabras penetran por los oídos en forma rapidísima, que yo mismo no me doy cuenta, y cuando volteo la cabeza, tratando de descubrir el lugar de donde proceden, me doy cuenta de que el sonido está invertido: las voces del oído derecho vienen de la izquierda, y a la inversa.» - El mismo paciente, esquizofrénico crónico, ofrece esta exposición de las voces dialogantes: «Cuando alguien me insulta, yo me dispongo a contestar, pero otra voz contesta por mí, me capta lo que iba a decir ... Las voces son de infinidad de personas; se turnan en los diálogos... o todos hablan a la vez y conversan de asuntos míos.»

  1. Llamamos ilusiones verbales psicomotrices a las «voces» que se relacionan con el aparato de la fonación. Las designamos como «ilusiones» porque no carecen de objeto, según ocurre en las alucinaciones, sino que lo tienen en la esfera verbomotora: en todo caso, nótese bien que no son ilusiones de la percepción exterior sino procedentes de la quinestesia en función con el acto verbal psíquico.

  1. El siguiente ejemplo pone en evidencia los movimientos reales de la función verbomotriz. Un paciente pretende que su interlocutor puede escuchar los insultos que unas voces le dirigen. Dice al interlocutor que apriete los dientes y preste atención. Éste, debidamente aleccionado, le indica que le ajuste la mano apenas escuche las voces. Siempre que ellas se actualizan, el paciente contrae los músculos maseteros. Se le invita a que abra la boca apenas oiga los insultos, y al hacerlo verifica que cesan éstos. Se le sugiere entonces que haga lo mismo siempre que sea insultado, y al día siguiente revela que se ha acertado con la manera de evitar las voces, pero que le es imposible estar continuamente con la boca abierta.

  2. 32- El gusto y el olfato ofrecen anormalidades menos diferenciadas y menos frecuentes que los otros sentidos. Lo más significativo y comprensible es aquí el hecho de que no puede evidenciarse de manera concluyente que haya verdaderas alucinaciones en estos sentidos, pues es difícil excluir las meras ilusiones, dada la naturaleza de los órganos correspondientes. Otra circunstanciatambién comprensiblees la vinculación de ambos órganos de los sentidos en las pseudopercepciones y aun en las alteraciones cuantitativas; así, es un hecho fisiológico que en caso de completa anoslll.ia haya agueusia fuera de Jos sabores elementales.

  3. Ejemplo de anosmia psicégena: Una histérica, después de casarse con un individuo que tienebromidrosis,pierde el sentido del olfato;permaneceanósmica

  4. hasta que se divorcia (por impotencia del cónyuge). -Ejs. de ilusión o alucinación olfatoria: «Cuando no he dormido bien, dice un neurópata, siento invariablemente un olor extraño a gas o resina, tanto más fuerte cuanto más nervioso amanezco.»

  5. - Una esquizofrénica se queja constantemente de olor a cadáver o a substancias en descomposición. - Ej. de ilusión o alucinación del gusto: _Un esquizofrénico no acepta los alimentos del hospital porque siempre los encuentra con sabor a sulfato de sosa o a gusanos y ratones muertos.

  6. 42^ Las anormalidades de la sensibilidad general se presentan por lo común como una mezclade las del tacto con las de las demás sensaciones corporales, supeditada, por otra parte, a los estados efectivosy a las ideas de los pacientes. Los conocimientos adquiridos en este campo de la sensibilidad no son fácilmente aplicables en la investigación psicopatoló- gica; de suerte que no siempre es posible una separación rigurosa de las diversas clases de sensibilidad general externa e interna. Algunos ejemplos permitirán comprender la manera como se experimentan estas perturbaciones complejas.

  7. Un-esquizofrénico paranoide se queja de «dolores en las piernas, escozor en la garganta, calor en las nalgas, electricidad en el vientre, comezón en el ano y lucecitas en la vista». Se trata de sensaciones tanto de la sensibilidad cutánea, cuanto de la cenestesia y de la vista, esto es, una serie de pseudopercepciones coexistentes aunque inconexas. El mismo sujeto, sufriendo una disentería, tiene una campleja ilusión, damimmtemente cenestésica, con falsos juicios, cuya estructura da idea de la influencia de la mentalidad en su conjunto sobre la manifestación sensorial. Se halla en cama con fiebre, tenesmo y diarrea dolorosa, y dice al enfermero: «Destápame y auscúltame para saber si no hay peligro, pues no hay nada de cólico ni apendicitis... ¿No te das cuenta que mi estado es grave y que aunque quisiera guardar mi secreto ya no puedo? Por el momento prepara las ropas para recibir al niño ... » -¿De qué niño se trata, dónde está? -<<¡En mis entrañas! ¿Tú nunca has sido madre, padre?» El paciente, que es varón, se retuerce en la cama a causa de los dolores; cubriéndose siempre los genitales con las manos, y expresándose así: «Acom6dame, no quiero que se me malogre el muchacho ... Ya que su padre ha sido un canalla, nosotros debemos vengar esa iniquidad ... » -¿Quién es el padre?-<

  8. Alteraciones de la percepción quinestésica son las siguientes: la impresión concreta de ligereza o pesadez de todo el cuerpo o de parte del mismo; la sensación de que se ejecuta un movimiento cuando en realidad se está tranquilo y hasta en estado de estupor (alucinaciones de acción o falsas acciones); la impresión de que el suelo se mueve u ofrece

  9. poca resistencia a la pisada, etc. Más frecuentes son las anormalidades debidas principalmente a desarreglos del aparato vestibular, sobre todo en las psicosis tóxicas y en las neurosis; tienen influencia sobre el campo visual, obscureciéndolo, estrechándolo, provocando escintilaciones, transtornando la percepción de las direcciones y suscitando micropsia, macropsia, poliopía y metamorfopsia, como hemos indicado antes (§ 4). La excitación del laberinto y el impulso nervioso de los centros cerebrales y cerebelosos correspondientes, parece que modifican las alucinaciones, cambiando su apariencia e imprimiendo movimientos particulares a las imágenes.

  10. Principalmente las impresiones quinestésicas, unidas a las del tacto y a las laberínticas, constituyen lo que se llama el esquema corporal, que, sintéticamente, corresponde a la imagen espacial que cada uno tiene de su ser físico. Empero esta imagen espacial no debe ser entendida de modo estático, pues más que un conjunto de signos locales es una estructura de impresiones de dirección, de movimiento real o virtual, de orientación del espacio propio respecto al espacio exterior. Una anormalidad del esquema corporal, relativamente frecuente .en esquizofrénicos, epilépticos y personalidades asténicas es la sensación de crecimiento o enormidad del propio cuerpo o de una parte del mismo; la contraria, de empequeñecimiento, se observa menos. ,

  11. La autoscopía o heautoscopía es un raro fenómeno alucinatorio (o mejor dicho, ilusorio) del esquema corporal, que consiste en la visión del propio cuerpo, sea de una parte interna o externa, sea de la totalidad, como un doble o una imagen en espejo (autoscopía especular).

  12. Hay fenómenos autoscópicos más complejos, en los que intervienen otros desórdenes psíquicos, como es el caso de un paralítico general, quien asevera que le han cambiado el cuerpo y la personalidad: «Veíaque mi calavera se separaba totalmente, hasta que me quedaba con el cuero cabelludo y con los sesos amontonados ... Usted me hizo ver a N. de
1   ...   4   5   6   7   8   9   10   11   ...   59

similar:

Honorio delgado/ obras completas iconBiblioteca teosofica de las maravillas
«novelas cortas», damos hoy este tomo XXXI de nuestras «Obras completas», intercalando entre aquéllos algunos, pe­queños trabajitos...

Honorio delgado/ obras completas iconJosé antonio delgado pérez

Honorio delgado/ obras completas iconEgion inframesocolica, intestino delgado y retroperitoneo

Honorio delgado/ obras completas iconRealizado por Dr. Oscar Delgado Rodríguez

Honorio delgado/ obras completas iconL01 R1 Enfermedades Inflamatorias Intestino delgado

Honorio delgado/ obras completas iconResumen En la actualidad el Marco de referencia de la discapacidad...

Honorio delgado/ obras completas iconAutor: venegas castillo karla edith y retana delgado brenda cristina

Honorio delgado/ obras completas iconDesde que llegó hace unos meses, el Dr. Delgado ha conseguido incrementar...

Honorio delgado/ obras completas iconPor: Leonardo Moreira, Leticia Tejera, Elianni de la Rosa, Massiel...

Honorio delgado/ obras completas iconSe autoriza la utilización hasta de una página completa dando crédito...






© 2015
contactos
m.exam-10.com