Honorio delgado/ obras completas






descargar 3.34 Mb.
títuloHonorio delgado/ obras completas
página6/59
fecha de publicación29.03.2017
tamaño3.34 Mb.
tipoDocumentos
m.exam-10.com > medicina > Documentos
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   59
y el teleológico o de adecuación.

  • H El criterio estadístico, propio de las ciencias naturales, es el de lo común: es normal lo que se manifiesta con frecuencia en la población total, según la edad, el sexo, la raza, etc. El patrón de medida es lo mediocre en la gradación de las manifestaciones psíquicas dadas. La dificultad estriba en decidir el punto dónde cesa de ser normal la manifestación o el conjunto de manifestaciones que se consideran: ¿Será más allá del 90 por 100? ¿Será lo que pasa del 99 por 100 o del 999 por 1.000? O, según una opinión corriente, ¿no existirá lo normal, pues es una abstracción, un ideal o un término medio puramente matemático?

  • Por otra parte, las manifestaciones de la actividad anímica no son redu- cibles a medida sino de modo excepcional, y la presencia o la ausencia de algunas de ellas en un individuo entre muchos no es siempre decisiva para reputar de anormal el caso. Así, no porque la mayoría de los individuos recuerde al despertar lo que ha soñado, se dirá que es anormal no recordar los sueños. De modo que la frecuencia no constituye un criterio absoluto.

  • De lo anterior se desprende que la determinación teórica general de lo normal y de lo anormal basándose en la frecuencia, es imposible cuando no se trata de desviaciones considerables o de diferencias cualitativas de alguna entidad. Se desprende también que ni la estadística ni la medida (psicometría) por sí solas nos ofrecen. fundamento para deslindar los campos psicológico y psicopatológico. Pese a la necesidad de reglas o patrones para señalar objetivamente la amplitud de las fluctuaciones de los fenómenos dentro de lo normal, lo que en último análisis la determina es el buen sentido personal. Este nos permite considerar cada caso desde múltiples puntos de vista, en forma tal que la escala de grados es referida a nuestra íntima imagen del ser normal. Se trata de un acto int'uitivo en el cual interviene algo más que nuestro saber y nuestra experiencia de las cosas humanas.

  • 2°. El criterio ideológico, característico de las ciencias morales, corresponde a fines y requisitos anexos a arquetipos. Aquí, normal es lo que se conforma a la idea de hombre, de mujer, de niño por excelencia; lo que se aproxima a lo óptico. Esta es una imagen que se presiente más por instinto que por discurso. La materia de experiencia que se intuye en el caso concreto es esencialmente de orden cualitativo. En las ciencias morales o del espíritu, en las cuales lo cuantitativo es accesorio, el entendimiento aprecia la realidad empírica según los cánones de lo que debe ser. Los tipos ideales desempeñan en esas ciencias el mismo papel que las teorías de base matemática en las ciencias físicas. El tipo ideal de normalidad, aunque a menudo se imagina conforme a una determinada concepción filosófica o político-social, en principio debe depurarse de toda influencia de este género. En conclusión,aquí lo normal es normal, no por su frecuencia sino por su conformidad a la ley de constitución íntima, al sentido de la esencia. Será normal en materia de instinto genital el individuo heterosexual, pues la finalidad de este instinto es la reproducción, aunque en una población dada la mayoría de los sujetos pueda ser propensa a la homosexualidad; será normal en lo que respecta a sentimientos superiores quien admire la grandeza, sienta piedad frente a la desgracia y amor a la belleza, aunque el 99 por 100 de sus iguales

  • no manifieste tal delicadeza. Asimismo, el genio es normal según el criterio teleológico, y anormal según el estadístico.

  • Los dos criterios de normalidad y anormalidad mental, el estadístico y el teleológico, son complementarios. La habilidad del psico- patólogo se pone a prueba en la manera como sabe explicar uno y otro, considerando en cada individuo el poder de adaptación a las condiciones del medio y el ajuste interno de las funciones psíquicas. Asimismo, revela el equilibrio de su formación filosófica en el modo como logra poner de acuerdo los principios de las ciencias naturales con los de las ciencias del espíritu, pues ni la psicología ni la psicopatología son disciplinas exclusivamente cientificonaturales. Ese equilibrio del psicopatólogo se refleja principalmente en su actitud no constructiva frente a las esferas de la cultura tales corno la historia, la política, el arte, etc. -lo que no le impide el estudio patográfico de hombres anormales del pasado, de políticos anormales, de artistas anormales, etc.

  • Patografía es una forma de biografía caracterizada por la consideración de lo patológico, y más significativamente de lo psicopatoló- gico, en el examen y la interpretación de la vida y el carácter de los personajes históricos, y por extensión, de los imaginarios. Lo esencial en la patografía es el discernimiento bien fundado de íntimas conexiones entre lo patológico y el destino, la conducta y las obras del personaje. A fines del siglo pasado y a principios del presente abundaron las patografías reveladoras de la desmesurada hermenéutica de tendencia positivista, con gran aceptación en círculos de lectores vulgares y franco desdén de parte de la gente sensata y de buen gusto. Por fortuna, disminuye la estampa de patografías que interpretan en términos de psico- patología o de valores biológicos negativos la santidad, el heroísmo, la genialidad y en general lo grande y excepcional. Quizá contribuye a ello el conocimiento, cada vez más difundido, de la psicología del resentimiento, que hace sospechar el afán de rebajamiento de lo noble y venerable bajo el disfraz de conceptos «científicos»,la oblicua malquerencia de lo eminente y singular a través del refinamiento relativista, o la incapacidad de amor genuino en la efusiones del humanitarismo demagógico. Pero contribuye principalmente a que el psicopatólogo no trasponga los límites de su disciplina, el sólido fundamento que hoy tienen las ciencias normativas y en general el conocimiento del mundo de los valores. Así, tras muchos extravíos, resulta evidente que las obras del espíritu conservan su genuina entidad original a pesar de todas las interptetacíones patogeáñcas.

    1. PSICOLOGÍA Y PSICOPATOLOCÍA

    1. Desde el punto de vista sistemático la psicopatología es sólo una rama de la psicología, pues entra en el ámbito de ésta toda la variedad de manifestaciones de la vida mental del hombre y los animales. Pero desde el punto de vista práctico la psicopatología constituye por sí una disciplina con camino propio, aunque relacionada con la psicología. Esto se debe tanto a su materia de estudio cuanto a las condiciones reales de su constitución. La materia de estudio de la psicopatología es de una gran variedad y complejidad de fenómenos, con problemas tan peculiares que obligan a la especialización. En efecto, no se trata sólo de desviaciones cuantitativas de lo normal, sino de diferencias originales -cualitativas- de las funciones, que a menudo afectan el conjunto de la vida anímica del sujeto. De ahí que gracias a los progresos de la psicopatología se haya enriquecido el conocimiento general del ser anímico del hombre, en el sentido de reconocerse la importancia de las tendencias instintivas, la significación histórico-personal de la experiencia vivida, la amplitud de la actividad psíquica allende el campo de la conciencia, la multiplicidad de posibilidades de determinación estructural de las funciones y la influencia de la constitución biológica y la personalidad en la economía de la vida interior y en las manifestaciones de la conducta.

    2. Es un hecho que la condición de los individuos en los cuales se presentan los fenómenos psíquicos anormales de mayor monta los coloca fuera del campo ordinario de observación del psicólogo general. En cambio, esos-individuos constituyen la clientela del psiquiatra, quien trata de conocerlos para asistirlos y tratarlos lo mejor posible. Esta circunstancia histórica y sociológica ha puesto la investigación psicopatológica en manos de los médicos. Es justo reconocer que ellos no la han proseguido sólo con sus propios medios y procedimientos de trabajo científico y empírico, sino aplicando el saber y las especulaciones de los psicólogos y de los inspiradores de éstos: los filósofos, los moralistas, los poetas y los místicos. De suerte que, con su contribución al ahonde del ser anímico del hombre, la psicopatología contemporánea ha pagado su deuda original a la psicología.

    3. Esta reciprocidad demuestra las ventajas de la colaboración de ambas disciplinas del conocimiento del alma humana, así como la conveniencia de que el cultivador de una de ellas se inicie en la experiencia y las nociones principales de la otra. En todo caso, no podrá comenzarse el estudio de las anormalidades psíquicas sin conocer en qué consiste lo normal, como no se puede emprender el conocimiento de la patología orgánica sin saber fisiología. La inversa no es forzosa, pues

    4. se puede iniciar y proseguir el estudio de la mente normal sin el auxilio de la psicopatología. Sin embargo, una buena formación psicológica requiere cierta versación en materia de desórdenes de la mente. Esto no quiere decir que preconicemos el extremo sostenido por un ilustre psiquiatra de que la psicología de las neurosis es la psicología del corazón humano en general. Lo que gana positivamente el psicólogo con la experienciay la información psicopatológicaes una disposición más abierta para considerar el poder conexivo y configurador del carácter, de la actitud íntima, de las convicciones, de la fantasía, de los sentimientos y de las tendencias, y sobre todo, de la compleja textura del conjunto en el drama de la vida interior. Pues así como el psiquiatra es propenso a la visión esquemática, a causa de preocuparle principalmente el destino del enfermo, el psicólogo a menudo se pierde en el análisis del detalle, desadvirtiendo al hombre mismo.

    5. 6. LOS METODOS especiales

    6. Además de los métodos generales comunes a todas las ciencias que estudian al hombre, en la investigación de las anormalidades mentales se aplica una serie de procedimientos especiales; gracias a ellos la tarea del psicopatólogo adquiere orden y precisión. Aunque de los mismos se sirve la psicología, los describimos aquí tanto con el objeto de indicar la forma distintiva de su empleo en psicopatología, cuanto porque algunos de ellos se introdujeron primero en esta disciplina.

    7. Los métodos especiales son: I2, la extrospección;22, la introspección; 32, la descripción fenomenológica; 42, la descripción dinámica; 52, la explicación psicológica^, la explicación fisiopsicológica;'12, el método de las pruebas experimentales; 82, el método comparativo.

    8. h- El conocimiento de la realidad que interesa en psicopatología se obtiene con dos clases de datos, diferentes y complementarios: los datos objetivos y los datos subjetivos. Se obtienen los primeros por la extrospección, que consiste en el examen directo de las manifestaciones por la observación exterior. Según esto, son datos objetivos: a) los que se verifican en el individuo por la percepción: los movimientos y cambios corporales, las acciones y reacciones, el comportamiento y la expresión (palabra, mímica, actitud, etc.), así como todo lo susceptible de ser medido y registrado materialmente; b) las obras, las producciones y los objetos de uso personal: escritos, creaciones artísticas, trabajo manual, colecciones, vestidos, adornos, etc.

    9. 2°. Se obtienen los datos subjetivos gracias a la introspecdón, que consiste en la observación interior, en el examen de la anormalidad por el mismo sujeto que la manifiesta. Deja de ser mera auto-observación espontánea sólo gracias a la claridad, al orden y a la crítica que el investigador introduce con tacto en el curso del examen. Son datos subjetivos los que se obtienen únicamente con el testimonio del sujeto respecto a sus experiencias, tendencias y manifestaciones psicopatológicas.

    10. 3°. La extrospección y la introspección nos ofrecen los datos, la materia bruta, que sólo constituye saber orgánico gracias a la interpretación. Todos los demás métodos son, pues, modos diversos de interpretación. La comprensión estática o descripción fenomenológi.ca entraña un mínimum de interpretación. Consiste en describir con exactitud la experiencia vivida en el momento, sin cuidarse de las condiciones de su origen ni de sus consecuencias,prendiendo sólo su realidad palpitante, su cualidad original, su estructura distintiva. Así la fenomenología circunscribe rigurosamente los hechos, cuidando de la precisión de los conceptos y la correspondencia de los mismos términos a los mismos hechos. Lo que hay de interpretación en este método es únicamente relativo al margen de incertidumbre anexo a la intimidad de la vida anímica de cada persona -en realidad inalcanzable- y a la ecuación personal (en sentido amplio) de cada observador.

    11. Conviene no confundir la fenomenología en este sentido psicológico, debida a Jaspers (influido por Dilthey), con la fenomenología filosófica iniciada por Husserl, cuya materia de estudio es lo que por sí mismo se nos da en todas las esferas posibles del ser, o sea las condiciones de la experiencia propias del conocimiento apriorístico, no en tanto que hecho psicológico sino como reflexión trascendental. Husserl estudia la ciencia pura, irreal, absoluta y necesaria; Jaspers, la conciencia psicológica, empírica, relativa y contingente.

    12. 42- Mientras que con la comprensión estática se entiende a los fenómenos en su constitución inmediata, la descripción dinámica o «com- prensióngenética», como la denomina Iaspers, trata de aprehender su íntima relación en el tiempo, la estructura de su continuidad, cómo nacen unos de otros. En lugar de cuadros estáticos, el proceso de la sucesión de estados y actos anímicos. Si se compara una a la fotografía, la otra se asimilará a la cinematografía. Según la imagen de Jaspers, con una se obtienen cortestransversa]esde la vida psíquica;con la otra.secdoneslongitudinales. Ambas buscan el sentido intrínseco de los datos en su misma aparición; pero si en una la introspección se dirige sólo a lo actual, en la otra es retrospectiva, en busca del hilo conductor, del cual puede no percatarse

    13. espontáneamente el sujeto. La parte que este método tiene de interpretación consiste, además de la inherente a la calidad personal del sujeto estudiado y del observador, en los cambios posibles del contenido en el proceso de rememoración (aun suponiéndola fiel), variables según el punto de vista. de. cada una de las dos nersonas. nroceso nunca del todo objetivo y completivo. .. ■ .. ,

    14. Conrad propone como un método distinto de la comprensión, el análisis de la configuración. Nos parece que no se justifica tal propósito, pues para profundizar en el conocimiento psicopatológico es menester aplicar todos los recursos que nos ofrece el progreso de la psicología. Entre éstos, son ciertamente valiosos los de la Gestalpsychologie y, sobre todo, los de la psicología estructural, fecundos principalmente en cuanto a modos de comprender los fenómenos anímicos y sus conexiones, corno lo evidencia Petrilowitsch. Las mismas consideraciones, mutatis mutandis, son válidas para la fenomenología funcional de Minkowski y para el análisis existencial de Binswanger y otros autores. Todas estas modalidades del empeño en calar la intimidad de la mente desordenada a través de sus fenómenos y de la existencia personal en que se sustentan, están comprendidas en el principio heideggeriano de que tras lo inmediato de la vivencia y la biografía del sujeto se oculta su sentido y su fundamento. Para un conocimiento del detalle de semejantes modalidades de tanteo remitimos al lector iniciado en el conocimiento psicopatológico a los trabajos concernientes que fí- ~uran en la bibliografía de este capítulo, así como al capítulo sobre el tema de la excelente obra de Cabaleiro Goas.

    15. 52^ Cuando las manifestaciones anormales no ofrecen al esfuerzo cognoscitivo materia que por sí sola permita una descripción satisfactoria, en una palabra, cuando no son comprensibles, entonces se requiere otra forma de interpretación, con sentido menos inmediato a la experiencia vivida: la explicación, basada en el supuesto de que los datos carentes de nexo manifiesto en la conciencia tienen condiciones determinantes en la esfera extraconsciente. La explicación se subordina a maneras de concebir las relaciones de los fenómenos anímicos o de éstos con los cambios fisiológicos, maneras de concebir que el investigador aplica en forma de hipótesis de trabajo. La explicaciónpsicológi.casupone la naturaleza anímica de lo extraconsciente, que en este caso denominamos esfera subconsciente. A este método podría llamarse «genético» con más razón que al anterior, pues de los datos manifiestos se infiere un origen oculto, una actividad generadora, que permite reconstruir la causa o condición donde sólo se 7ll~ñ ~l. ctR!'JC6 'ó 112re;.'ó~ 1nQi.ci...Q,'1J.S1f.PJ:c:Q.CL <;P..r_;!_ ~_DTl'ltÍ~ ~bm;ihlP cuanto más importantes, numerosos o concordantes sean tales indicios, de interpretación unívoca en el caso ideal. Así, si un individuo entre sus síntomas de anormalidad mental revela un exaltado fanatismo a favor

    16. del divorcio, a pesar de ser contrario a su modo de pensar previo y de tener un cónyuge excelente del cual no pretende separarse, sospecharemos que aquí interviene un móvil subconsciente si diversos hechos nos muestran una actitud ambigua o ambivalente frente al cónyuge. Nuestra

    17. intP~rPt::irUm ~ mniiT"!!'.'!—fo 1 J:.'i!'_el .bjnnntismr) ~Lanili'ii..o~lr'5l

    18. o el narcoanálisis descubrimos que existe, aunque ignorado por el propio paciente, un deseo de tener descendientes, que no es satisfecho por causa del cónyuge, contra quien comienza a sentir un secreto desapego.

    19. Hoy no se puede dudar de la efectividad de los procesos y nexos subconscientes y, por consiguiente, de la legitimidad de la explicación psicológica. Pero es preciso reconocer que nuestro conocimiento de la actividad subconsciente es como una pequeña isla en el océano de los hechos incomprensibles de la vida psíquica, normal y anormal. Y nada es más aventurado que adherirse a un sistema interpretativo, pues se corre el peligro de naufragar en las interpretaciones deductivas, que a la postre resultan tan insubstanciales como las abstracciones de la psicología racional. Para convencerse de esto basta considerar la multiplicidad de las explicaciones posibles en cada caso según el punto de vista de las diversas escuelas psicoanalíticas, cuyas construcciones de hipótesis se oponen unas a otras. Freud, Adler, Jung, Stekel, Silberer, Maeder, Bjerre, Kempf, Baudouin, Rank, Horney, Schultz-Hencke, etc.,

    20. -a°';—! _!_,.. !.': "al'..:— .-"' -d~ &IT'u.1.R.~!&"' d:Íi~n.-'lU~ ~'ltcf L'llGal lÍet~ :>US“

    21. crédulos, indefensos frente a la fascinación ejercida por el ídolo y su teoría, y ciegos frente al fenómeno real si carecen de discernimiento para hacerse dueños de lo psiconomo (conforme a ley psicológica). Tal discernimiento presupone capacidad nativa de penetración, rica experiencia, vasto saber, amplitud de miras y crítica rigurosa. En este sentido debe tomarse la sentencia de Ella Freeman Sharp: «El psicoanálisis no es ya una ciencia viva si su técnica deja de ser un arte,»

    22. 62- La explicación fisiopsicológicá recurre a hipótesis en las cuales entran elementos del plano vital del ser del hombre: cambios orgánicos, fisiológicos o bioquímicos (y no psicológicos) establecerían el encadenamiento o suscitarían la manifestación de los procesos mentales. Aquí la interpretación se basa en factores que llamamos inconscientes, apsicono- mos. Es evidente el efecto de un tóxico, por ejemplo, en la determinación de ciertos estados psicopatológicos, lo mismo que el influjo de factores biológicos en la producción de psicosis, sin que intervenga ningún cambio

    23. ::- ...:1 "-&;-.--..¿.-i-l—- .. u.~ t::ii- 1:i- t:-xiit:iicin.:ia VIVihlr suscepnñre ae provocar ef

    24. desorden de manera comprensible. Si en el caso del fanático del divorcio, al que antes hicimos referencia, el hipnotismo, el narcoanálisis o el análisis psicológico no hubieran descubierto nada, y si el examen corporal hubiese

    25. revelado una insuficiencia sexual corregible (lo mismo que el síntoma mental) con la opoterapia, entonces la explicación legítima sería de orden fisiopsicológico.

    26. En algunos casos no es posible establecer relación entre dos contenidos o dos momentos de la actividad consciente sino por medio de lo subconsciente, pues la naturaleza misma de los fenómenos y eI conjunto de las circunstancias justifican la explicación psicológica. En otros casos, por el contrario, se impone aceptar el eslabón o el origen fisiológico: lesión anatómica del cerebro, perturbaciones de la circulación o de la nutrición del mismo órgano, alteración de las glándulas de secreción interna, predisposición constitucional, herencia, etc. Pero en la mayoría de los casos es arbitrario apelar sea a la explicación psicológica, sea a la fisiológica. Y en la compleja conjunción de causas y efectos de impresiones y reacciones, un hecho psicopatológico puede deberse en parte a lo psiconomo, en parte a lo apsiconomo: la embriaguez, por ejemplo, a pesar de su origen fisiológico, muchas veces pone de manifiesto nexos y contenidos subconscientes -tal es el fundamento del narcoanálisis (v. pp. 388-389). Esta pluralidad de posibilidades no debe inducir al psicopatólogo a la cómoda y estéril conclusión de que lo importante es que el ser psicofísico como un todo es lo alterado, según la sentencia holista relativa .al efecto del alcohol: no se trata de que bebe el cuerpo y se embriaga el alma, sino que el hombre bebe y experimenta la embriaguez.

    27. La conclusión fecunda para el conocimiento es que cada caso debe estudiarse agotando las posibilidades de ambas clases de explicación. No contentarse con la hipótesis más fácil, sino tratar de verificar sucesivamente las que sugiere la complejidad de los hechos, examinando cautamente la plausibilidad y los inconvenientes de cada una. Así, los hechos son iluminados desde diversos puntos de vista, hasta llegar a una interpretación realmente admisible. Todo cultivador reflexivo de la psicopatología puede recordar casos frente a los cuales ha cambiado fundamentalmente su modo de considerarlos. A veces la persistente insatisfacción y el examen crítico de los problemas conducen a nuevos interrogatorios y a nuevas búsquedas de información, con lo cual incluso se descubren hechos que primero no fueron ad vertidos o revelados y que acaban por hacer dar con el quid.

    28. '12. El método de las pruebas experimentales sirve para conseguir datos objetivos en condiciones determinadas, de modo que se obtienen rápidamente resultados o rendimientos susceptibles de medida o de reducción a tipos. Por consiguiente, con el procedimiento experimental psicológico sólo es posible estudiar manifestaciones mentales reactivas

    29. o incompletamente espontáneas. El patrón de medida o de comparación así como los límites y grados están sujetos a igual arbitrariedad que el módulo estadístico de la anormalidad. Por la naturaleza misma de este método, cuanto mayor es el rigor métrico o formal de la pruebas, tanto menor es su penetración en la estructura profunda y personal de la vida anímica. Para que la elección y composición de las pruebas o reactivos tengan la máxima consistencia posible se requiere basarlas en el estudio minucioso de un amplio material bien conocido empíricamente y también en el empleo de otros métodos, tanto de la psicología y la psicopatología, cuanto de la pedagogía, la clínica, etc.

    30. Las pruebas experimentales requieren con frecuencia el uso de aparatos registradores, de estimulación, de medida, etc., así como de cuestionarios y otros medios auxiliares, entre los cuales no es de menor importancia la manera como se dispone el ambiente y la situación del experimento. El ideal es usar el mínimum de aparato, a fin de no introducir factores de perturbación o complicación en el alma del sujeto examinado. La adecuada o inadecuada aplicación de las pruebas, la legítima o ilegítima apreciación de las reacciones y la elaboración e interpretación de los resultados dependen en buena parte de la capacidad y cultura de quien las practica. Por otra parte, el criterio que informa los pro, cedimientos psicotécnicos, sobre todo para la medida de la inteligencia, cada día se define mejor en la dirección de dar valor a la manera cómo se desempeña el sujeto y al sentido de sus operaciones, corno a los resultados a que llega, o rendimiento objetivo. Estas consideraciones muestran la necesidad de que quien aplica las pruebas posea cualidades de espíritu fino más que mera habilidad técnica, ingenio más que ingeniería.

    31. El campo de aplicación de las pruebas experimentales es muy amplio: desde la medida de funciones simples, como la memoria o la atención, hasta la apreciación de la personalidad. En psicopatología tienen importancia más como medios auxiliares para el reconocimiento del grado o de la calidad del desorden mental, que como procedimientos reveladores de éstos. Sin embargo, empleados en casos dudosos suelen proporcionar datos muy apreciables, sea en lo que respecta al rendimiento de las funciones psíquicas, sea en lo que atañe al modo de ser personal y a las tensiones y virtualidades profundas. Son particularmente útiles para apreciar los defectos y desórdenes de la mente infantil.

    32. Especialmente promisorios resultan los experimentos con diversas drogas que provocan alteraciones variadas, incluso verdaderas psicosis agudas. En los últimos años un conjunto de sustancias, algunas de ellas conocidas desde la antigüedad, han contribuido como fuente de conocimiento sustantivo a la psicología y psícopatología experimentales. Estas drogas, llamadas por sus efectos alucinógenas, deliriógenas o psico- tomiméticas, aunque tienen más interés experimental que práctico, se emplean también confines exploratorios, de diagnóstico diferencial y aun como recurso terapéutico (en la reactividad de las psicosis crónicas, en la catarsis de los desórdenes emocionales). Entre los fármacos psicoac- tivos, para sólo mencionar los más importantes, tenemos a la mescalina, a la dietílarrñda del aóO.o d-úsergico '(L'SD-L'5J y a 'ia psúocíoma. ""for otra parte, en los animales con los reflejos condicionados, se llega a producir estados semejantes a las neurosis, arrojando luz acerca de la producción de los síntomas en el hombre.

    33. Un fructuoso procedimiento exploratorio, basado también en la aplicación de drogas, es el euforioanálisis. Su finalidad es producir un estado de ánimo de alegría desbordante, el cual favorece la espontaneidad, avivando recuerdos y asociaciones que resultan reveladores del contenido y la estructura psicopatológicos. Al efecto, con Carrillo-Broatch empleamos como agente el clorhidrato de d-desoxiefedrina (Drinalfa) en inyección gradual subcutánea o endovenosa, y Víctor Saavedra aplica el éster metílico del ácido fenil-(a-piperidil)-acético (Ritalina).

    34. 82- El método comparativo se aplica como recurso auxiliar en psícopatología. El parangón de ciertas manifestaciones de la mentalidad anormal del hombre civilizado y adulto con la del animal (en su vida espontánea o alterada por la técnica de la patología experimental), del hombre primitivo y del niño, sirve para sugerir analogías, posibilidades y puntos de vista a veces fecundos. Sin embargo, hasta el presente no ha contribuido a esclarecer decisivamente los problemas de nuestra disciplina. Cualquiera que sea la interpretación que se dé a la llamada disolución de las funciones en el desorden mental, hay alguna semejanza -generalmente bastante lejana- entre ciertas anormalidades psíquicas del hombre adulto y civilizado con las manifestaciones normales del niño, del salvaje y aun del animal. Estas correspondencias dan un débil fundamento a la concepción estratigráfica de la mentalidad y a la llamada ley biogenética fundamental. Pero tales semejanzas y paralelismos no constituyen prueba de una efectiva regresión. En todo caso, las teorías que pretenden reducir los fenómenos psicopatológicos a desintegración o evolución al revés de las funciones psíquicas, son meras ficciones, con las cuales se avanza apenas en el conocimiento real de los mismos.

    35. 7. TAREA DEL PSICOPATÓLOGO

    36. Salvo el caso de manifestarse la anormalidad psíquica en el propio cultivador de la psicopatología, los datos subjetivos se obtienen por me-

    37. dio de la información de segunda persona. Es evidente que el conocimiento será tanto más penetrante cuanto mayores sean la aptitud y la diligencia personales para el escrutinio mental y para la comunicación de los resultados del mismo. Con frecuencia es difícil y hasta imposible la cooperación a causa de la incapacidad del sujeto para la autopercepción o para exponer precisa y fielmente los datos que ésta le ofrece, sea por efecto de la misma anormalidad de su mente, sea por el hecho de hallarse en la situación de objeto de pesquisa.

    38. En tal caso no queda sino resignarse a ignorar o aventurarse en el camino de la aprehensión instintiva. Esto último implica la intuición directa interindividual, acto por el cual una persona prende de inmediato la vida anímica en la expresión de la otra persona o experimenta en sí misma una especie de reflejo de lo que aquélla experimenta de modo primario. No se puede negar el margen de incertidumbre inherente a este modo de aprehensión de los fenómenos psíquicos ajenos; pero es innegable su acierto en algunos casos. Su ejercicio constituye un arte que no está al alcance de todos. Quizá la misma variedad existente entre los individuos a este respecto explica la discordia de las opiniones acerca del valor y de la índole de tal clase de intuición. Es posible que haya personas en quienes sea una facultad simple y primaria, que les permite consumar la participación inmediata en el yo ajeno; que haya también personas, imaginativas, que partiendo de los datos asequibles se figuran ilusoriamente lo que pasa en el alma del interlocutor; otras, reflexivas pero sin pálpito, que conjeturan de manera racional, por analogía, el estado anímico y las posibilidades de los demás; y, por último, sujetos totalmente incapaces de lograr ninguna suerte de penetración. Lo que está fuera de duda es que un largo ejercicio del arte de calar el mundo interior de los hombres perturbados permite casi siempre desenvolver el don de acertar en la materia.

    39. Esa capacidad intuitiva es comparable al «ojo clínico», muy perspicaz en ciertos médicos experimentados, que con sólo un vistazo llegan al diagnóstico y al pronóstico de la enfermedad. Tratándose de los hechos psicopatológicos,
  • 1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   59

    similar:

    Honorio delgado/ obras completas iconBiblioteca teosofica de las maravillas
    «novelas cortas», damos hoy este tomo XXXI de nuestras «Obras completas», intercalando entre aquéllos algunos, pe­queños trabajitos...

    Honorio delgado/ obras completas iconJosé antonio delgado pérez

    Honorio delgado/ obras completas iconEgion inframesocolica, intestino delgado y retroperitoneo

    Honorio delgado/ obras completas iconRealizado por Dr. Oscar Delgado Rodríguez

    Honorio delgado/ obras completas iconL01 R1 Enfermedades Inflamatorias Intestino delgado

    Honorio delgado/ obras completas iconResumen En la actualidad el Marco de referencia de la discapacidad...

    Honorio delgado/ obras completas iconAutor: venegas castillo karla edith y retana delgado brenda cristina

    Honorio delgado/ obras completas iconDesde que llegó hace unos meses, el Dr. Delgado ha conseguido incrementar...

    Honorio delgado/ obras completas iconPor: Leonardo Moreira, Leticia Tejera, Elianni de la Rosa, Massiel...

    Honorio delgado/ obras completas iconSe autoriza la utilización hasta de una página completa dando crédito...






    © 2015
    contactos
    m.exam-10.com